Estado de gracia
Sucede en Buenos Aires en el año del señor 2016 que acontece otra de las lamentables tragedias anunciadas, esta vez en una fiesta electrónica con al menos cinco jóvenes muertos.
Rápidamente se arma la defensa del modelo PRO. El jefe de gobierno, sr Rodrigues Berreta desaparece, no habla, no lo llaman, lo busca alguien? Aparece el Colo Santulli culpando a la prefectura y dice que les preguntó con rigor: uds qué hicieron? Mientras la ministra Walker Texas Ranger dice que no hicieron nada porque los critican si hacen, los critican si no hacen, vale decir que es culpa nuestra por criticarla que ella no haya intervenido a tiempo. La vice Michelín dice que las pastillas son muy chiquitas y no se las puede encontrar, se culpó hasta a los perros!
La cobertura mediática es un show aparte, el premio se lo lleva un titular en primera plana en el diario de Peter Parker "Cinco muertos por droga (...)".
Hasta acá enumeramos que se culpa a prefectura, a la droga, a la opinión pública..., y el estado?
Estas fiestas son habituales y entre los jóvenes y no tan jóvenes se conoce que las pastillas se venden adentro, que la venta de botellitas de agua es un gran negocio potenciado cuando a cierta hora de la noche se apaga la ventilación, sube el calor, y falta suministro de agua en las canillas de los baños, cuando las hay. Nada de esto se controló y no es tan difícil, lo puede percibir un solo inspector recorriendo el lugar. Pero porqué no lo inspeccionan?
Los ciudadanos comunes nos estamos enterando de estas cosas ahora que se suman varias muertes y lesionados graves pero la administración que lleva más de ocho años en el poder no puede desconocerlo. Si así fuera son unos inoperantes, en caso contrario son corresponsables y hasta cómplices porque ya hace años que se llevan a cabo estas fiestas y ya suman varios muertos, claro que nunca tantos juntos.
Pero gozan de protección mediática, tal vez por eso de dejar gobernar a los recién (?) asumidos o por esos compromisos tácitos de fidelidad y asociaciones de negocios. Cuánto tiene que ver acá los amigos inversores, publicistas, judiciales, proxenetas, lavadores y siguen las afiliaciones.
La gente se muere en lugares públicos y la culpa es de las pastillas. Insólito.
Y no es el primer caso. Hace muy poco tiempo en un fiesta privada cercana al partido de gobierno murió una joven y aún las autoridades siguen despegadas y los medios silenciados.
La complicidad política mata, y ni me refiero a los políticos solamente porque las complicidades se extienden a los medios y al poder judicial. Es muy fácil culpar a la policía y a las víctimas.
El caso Cromañon que ahora se recuerda a partir de este caso, es interesante. Se culpó a inspectores y policías, pero también a un jefe de gobierno y al dueño del lugar. Estas dos condenas son interesantes, un político independiente y un empresario solitario, ambos sin redes de contención. Yo diría victimas de su indefensión y la falta de complicidades, no digo que no sean responsables, digo que son fácilmente sacrificados sin impactar al sistema. Dos solitarios son fáciles de sacrificar.
Ahora bien, qué pasa si se toca a empresas de funcionarios?, si se procesa a miembros de un gobierno que es la restauración de los valores y de los intereses tradicionales?, al establishment propiamente dicho?
Más allá de ideologías los funcionarios tienen deberes que cumplir y si no lo hacen defraudan a propios y ajenos. Es lamentable excusarlos cuando son afines a nuestra propia ideología. Es mentirnos creyendo que esto nunca nos va a pasar.
Ixx-abr2016
Rápidamente se arma la defensa del modelo PRO. El jefe de gobierno, sr Rodrigues Berreta desaparece, no habla, no lo llaman, lo busca alguien? Aparece el Colo Santulli culpando a la prefectura y dice que les preguntó con rigor: uds qué hicieron? Mientras la ministra Walker Texas Ranger dice que no hicieron nada porque los critican si hacen, los critican si no hacen, vale decir que es culpa nuestra por criticarla que ella no haya intervenido a tiempo. La vice Michelín dice que las pastillas son muy chiquitas y no se las puede encontrar, se culpó hasta a los perros!
La cobertura mediática es un show aparte, el premio se lo lleva un titular en primera plana en el diario de Peter Parker "Cinco muertos por droga (...)".
Hasta acá enumeramos que se culpa a prefectura, a la droga, a la opinión pública..., y el estado?
Estas fiestas son habituales y entre los jóvenes y no tan jóvenes se conoce que las pastillas se venden adentro, que la venta de botellitas de agua es un gran negocio potenciado cuando a cierta hora de la noche se apaga la ventilación, sube el calor, y falta suministro de agua en las canillas de los baños, cuando las hay. Nada de esto se controló y no es tan difícil, lo puede percibir un solo inspector recorriendo el lugar. Pero porqué no lo inspeccionan?
Los ciudadanos comunes nos estamos enterando de estas cosas ahora que se suman varias muertes y lesionados graves pero la administración que lleva más de ocho años en el poder no puede desconocerlo. Si así fuera son unos inoperantes, en caso contrario son corresponsables y hasta cómplices porque ya hace años que se llevan a cabo estas fiestas y ya suman varios muertos, claro que nunca tantos juntos.
Pero gozan de protección mediática, tal vez por eso de dejar gobernar a los recién (?) asumidos o por esos compromisos tácitos de fidelidad y asociaciones de negocios. Cuánto tiene que ver acá los amigos inversores, publicistas, judiciales, proxenetas, lavadores y siguen las afiliaciones.
La gente se muere en lugares públicos y la culpa es de las pastillas. Insólito.
Y no es el primer caso. Hace muy poco tiempo en un fiesta privada cercana al partido de gobierno murió una joven y aún las autoridades siguen despegadas y los medios silenciados.
La complicidad política mata, y ni me refiero a los políticos solamente porque las complicidades se extienden a los medios y al poder judicial. Es muy fácil culpar a la policía y a las víctimas.
El caso Cromañon que ahora se recuerda a partir de este caso, es interesante. Se culpó a inspectores y policías, pero también a un jefe de gobierno y al dueño del lugar. Estas dos condenas son interesantes, un político independiente y un empresario solitario, ambos sin redes de contención. Yo diría victimas de su indefensión y la falta de complicidades, no digo que no sean responsables, digo que son fácilmente sacrificados sin impactar al sistema. Dos solitarios son fáciles de sacrificar.
Ahora bien, qué pasa si se toca a empresas de funcionarios?, si se procesa a miembros de un gobierno que es la restauración de los valores y de los intereses tradicionales?, al establishment propiamente dicho?
Más allá de ideologías los funcionarios tienen deberes que cumplir y si no lo hacen defraudan a propios y ajenos. Es lamentable excusarlos cuando son afines a nuestra propia ideología. Es mentirnos creyendo que esto nunca nos va a pasar.
Ixx-abr2016