Apuntes discontinuos (blog)

lunes, 25 de abril de 2016
http://apuntesdiscontinuos.blogspot.com.ar/

Los mensajes del símbolo

Un video circuló por la web y sus interpretaciones permitieron saborear una vez más la creatividad de los usuarios de redes. En la ciudad formoseña de Clorinda, justo cuando los miembros del oficialismo se mostraban exultantes por el pago a los buitres, una bandera con mástil portátil cayó sobre la espalda del empresidente Macri. Un incidente insignificante, risueño, fortuito. Aunque su trayectoria podría haber sido otra, finalmente fue ésa. Una muy oportuna travesura del viento. Como una metáfora diseñada por la casualidad, la bandera lo castiga por entregar tan dócil nuestro patrimonio. Una pavada o una señal para el único mandatario que asumió sin jurar con patriotismo. Un hecho despreciable o una venganza del símbolo. Un blooper entre tantos o un ejemplo a seguir por otras banderas que se crucen en su camino. O tal vez puede ser una advertencia sobre lo que será el futuro del país si el Gran Equipo continúa con sus planes de despojarnos de todo para beneficiar a unos pocos.

El día de su asunción, Macri decidió jurar con una honestidad en la que nadie cree, en lugar de hacerlo por un patriotismo que no siente. Estas dos palabras no le cuadran. En realidad, ninguna le sienta bien. Los vocablos se enredan en su boca, se atropellan, se amontonan, se confunden. Tanto él como la vicepresidenta no se caracterizan por la elocuencia, sobre todo cuando tienen que defender lo indefendible. Los intentos de Gabriela Michetti por atenuar el affaire de Costa Salguero no quedarán en la historia como las mejores muestras de sabiduría dirigencial. Después de su hit –ahora negado- “la droga mata tanto a los pobres como a la gente normal”, probó poner como excusa el tamaño de las pastillas. Por lo que parece, la pesada herencia no incluye una lupa para detectar el narcotráfico en sus propias filas.
Pero volvamos a la bandera y su gesto enmendador. En ese momento, el presidente Off Shore estaba protagonizando uno de sus innumerables furcios. A punto de decir ‘trabajadores de calidad’, corrigió y terminó prometiendo ‘trabajo de calidad’. Y entonces, actuó la bandera para llamar la atención sobre ese lugar tan común. En boca de un dirigente gremial, es obvio que la calidad es en beneficio del trabajador. Pero cuando un empresario jugando a presidente la utiliza, la cosa es distinta. Entonces, la calidad se refiere a las ganancias que genera para el empleador. La bandera nos advierte que el trabajo de calidad que Macri promete es el que permita sacar la mayor cantidad de jugo posible de un trabajador. Eficiente, laborioso, sumiso y sobre todo muy barato será el ‘trabajador de calidad’ que se escabulló de su balbuceante aparato fonador. La bandera nos avisa que se vienen tiempos de explotación y no hay que desdeñar su mensaje.
El amarillo vs la Celeste y Blanca
No sólo la bandera nos alerta sobre esto: el pasado nos muestra las heridas de un país al servicio de una minoría. Cuando el establishment gobierna, nos convertimos en piezas de un juego siniestro, en variable de sus ganancias y en obstáculos para su avaricia. Todo junto o secuenciado. Ahora, el Poder Económico administra el país a través de sus ceos que nos ajustan, nos sinceran, nos ‘modernizan’. Muñecos insensibles y desangelados nos prometen un paraíso a largo plazo mientras nos hacen andar por un inexplicable sendero repleto de escenas tortuosas, perversas, inhumanas. Las excusas abundan y son contradictorias, desde la pesada herencia hasta el bienestar inmerecido, desde un sacrificio imprescindible hasta un castigo ejemplar. A veces, hasta llegan a negar las consecuencias de sus decisiones y burlarse de nosotros como Prat Gay con la ‘sensación térmica’ en el tema de los despidos.
Después de haber abonado a los buitres todo lo que requerían y algo más, Macri y su Gran Equipo están clamando por inversiones para generar empleos de calidad que, como ya vimos, no es lo que parece significar. Lejos de redundar en desarrollo, esos capitales que caerán sobre nuestras tierras sólo provocarán más desolación porque serán especulativos. Como en décadas pasadas, succionarán mucho más de lo invertido y nos dejarán en la ruina. Si desde que asumió Macri, la fuga de divisas fue de casi mil millones de dólares por mes, ahora que no tendremos restricciones externas, el torrente fugador será imparable. Para que caiga esa lluvia ácida, hay que garantizar una rentabilidad tentadora y el salario forma parte de esa tentación. Cuanto mayor desempleo haya, más bajos podrán ser los sueldos. Mientras más fácil sea el despido, más condicionado estará el trabajador. Extorsionado, además.
Por eso Macri y su Gran Equipo están contra el proyecto de emergencia laboral, que por fin unifica a gran parte del arco opositor. Con el veto presidencial ya preparado, el Ocupante Temporal de La Rosada consideró que la iniciativa opositora “va a favor de la arbitrariedad y aleja las inversiones”. Más arbitrariedad con la que el Estado Amarillo expulsó a sus empleados no vamos a encontrar en nuestra historia reciente. El trabajo es un derecho y es en esas condiciones en que deben darse las inversiones. Pero para Macri y su pandilla, el trabajo es “una bendición” y los inversores serán los enviados divinos que la distribuyan.
Y después, el empresidente –en un abuso de la desmemoria de sus seguidores- consideró que “no podemos repetir errores con fórmulas que ya probamos en el pasado”. Justamente él dice eso, cuyas recetas gubernamentales hieden a naftalina y nos han conducido a la peor crisis de nuestra historia. Insistente en sus inconsistencias, aconsejó no hacer “cosas que no sirven”, aunque en realidad esa ley que se aplicó desde 2002 permitió una notoria disminución del desempleo. Y en su mayor expresión de cinismo, propuso trabajar juntos “en lo que suma”, que debe ser la ausencia de controles a los más grandotes para que sigan fugando a cuentas off shore. Eso, para él, es sumar.
Entonces, apareció la bandera, con los colores que le imprimió Belgrano, con la valentía que le insufló San Martín y con la Independencia que deberemos refrendar dentro de un par de meses. El símbolo que nunca vota, el viernes dio su veredicto. Si hoy estamos en dificultades es por decisión del Gran Equipo. Y no vamos bien, al menos para la mayoría. Tampoco nos espera ningún paraíso al final de este camino. El modelo cruel que están restaurando no está pensado para 40 millones. No habrá desarrollo ni pobreza cero en los planes de esta ceocracia. Las cuentas off shore están dispuestas para resguardar el botín y Ellos están en todo. Si la bandera hablara, nos diría todo esto, pero en su mudez celeste y blanca, sólo pudo dar una oportuna advertencia con forma de travesura.

Publicado por Gustavo Rosa en 3:57 No hay comentarios:


**

jueves, 21 de abril de 2016
http://apuntesdiscontinuos.blogspot.com.ar/

El contenido de los globos amarillos

Tanto ocurre que no pasa nada. La seguidilla de escándalos grandes y pequeños de estos meses amenaza quedar en el olvido, como el extravío de la valija con joyas que la vicepresidenta traía de la Cumbre de Quito en el lejano febrero. Las dádivas se perdonan cuando los beneficiarios son amarillos. Ni siquiera tienen el destino de un cajón de tribunales. Sólo el olvido. Lo nuevo tapa lo viejo y las justificaciones se ocupan de limar cualquier gravedad. En todo están Ellos, de todos los lados posibles del mostrador, en una confusión constante de roles: empresarios que ahora son funcionarios, sin abandonar una pizca de su impronta original. Kilos de papel y horas de aire han ocupado para la telenovela “La ruta del dinero K” con pruebas endebles y relaciones fantasiosas, pero a la Autopista de las fortunas M le destinan poco y nada. Y eso que está todo tan a la vista que ni hace falta investigar.
La protección mediática es tal, que los periodistas de Canal 13 y La Nación ya conocían el contenido de los Panamá Papers en tiempos de la campaña electoral, pero guardaron un cómplice silencio para no torcer el resultado de las elecciones. No hace falta ser un experto en contrafácticos para imaginar una historia diferente. Saber que uno de los candidatos al balotaje estaba involucrado en más de una docena de cuentas off shore junto a muchos de sus posibles funcionarios hubiera hecho dudar a algunos votantes de Cambiemos. Por eso salieron a la luz hace apenas unas semanas, cuando la repercusión internacional hacía imposible tapar el escándalo. Escándalo que ha impulsado la renuncia de dos primeros mandatarios –Islandia y Ucrania-, de un ministro español y hace tambalear a David Cameron. El presidente de España, Mariano Rajoy, especificó: “nadie que haya operado en paraísos fiscales puede estar en el gobierno, en esto tenemos que ser muy rotundos”. Desde La Rosada, un coro de grillitos ensordece a los transeúntes.
Para los medios internacionales, la situación del empresidente Macri y sus empresas off shore es la más grave de todas. Para los locales, ya es cosa del pasado. Desde el oficialismo, con incoherencias y contradicciones, pretenden dar por cerrado el tema, aunque casi todos estén involucrados en ese paraíso que quieren mudar a la CABA. Y las mentiras de Macri para gambetear el asunto son tan evidentes que da lástima enojarse. No hace falta demasiada imaginación para suponer la reacción si esto hubiese ocurrido durante el gobierno anterior. El linchamiento mediático se hubiera transformado en una cadena continua y los odiadores ocuparían las calles con sus cacharros domésticos, como si la corrupción indignante tuviera un solo color.
Cómo dibujar una sonrisa en rostros tristes
El nuevo episodio tampoco puede vulnerar la coraza. La causa de los dólares futuro sólo está pergeñada para perseguir a Cristina y sus funcionarios, no para salpicar a los especuladores M. Sin embargo, el entrecruzamiento de denuncias ha involucrado al mismísimo juez Claudio Bonadío por autorizar al presidente del Banco Central, el procesado Federico Sturzenegger a realizar el pago de las operaciones sospechadas de ilegales. Un embrollo de comedia que nos ha costado muchos millones. Un procedimiento habitual –la venta de dólares a futuro- que se convirtió en una estafa, no de los anteriores funcionarios, sino de los actuales. No es como intentó explicar el jefe de Gabinete, Marcos Peña, que son “casos particulares, personas de nuestro equipo que cumplían un rol como empresarios [que] pudieron haber vivido situaciones que los llevaran a realizar la operatoria de dólar futuro, pero se interrumpieron cuando fueron funcionarios”. Como funcionarios, tomaron la decisión de devaluar en su propio beneficio, contra la palabra de Macri, que en campaña había prometido no devaluar. Además, ¿qué es eso de ‘vivir situaciones’? Especular es una pulsión, un vicio, una malsana costumbre que daña al conjunto, no un accidente ni una ‘situación’. Tanto cinismo abunda en el PRO que siempre se presentan como víctimas.
Pero con ellos siempre hay más. Esta semana, Macri se reunió con empresarios en la Quinta Residencial de Olivos para representar el mejor stand up del año. “Creo que es hoy, es aquí y es ahora el momento de poner todo lo que tenemos, porque tenemos hijos, porque tenemos nietos”, recitó Macri ante los asistentes, muchos de los cuales también deben tener empresas off shore y cuentas en paraísos fiscales. Poner “todo lo que tenemos”, ¿significa repatriar las fortunas que han fugado en las décadas anteriores y que es el equivalente a la deuda externa? Si es así, debería predicar con el ejemplo y devolver lo que el Estado le subsidió con la estatización de deuda privada en 1981 y con la pesificación asimétrica de 2002. No sólo él sino muchos de los que lo escuchaban. Después de asegurar que su gobierno es ‘facilitador’, prometió ayudarlos a negociar con los líderes sindicales que, según el Presidente Off Shore, están ansiosos por preguntar “¿qué tenemos que hacer de nuestra parte para que haya más trabajo, en qué tenemos que mejorar nuestros convenios?”. No hay que tener muy buen olfato para detectar detrás de estas angelicales promesas un intento de flexibilizar los contratos laborales. Flexibilizar no es otra cosa más que precarizar las condiciones de los trabajadores y de esta forma, asegurar mayores ganancias a los empresarios para que puedan seguir fugando a paraísos fiscales. Receta que se ha probado en otras oportunidades y no ha dado el resultado esperado. O, por lo menos, el públicamente anunciado.
El marketinero discurso PRO anuncia desde hace tiempo una lluvia de dólares, desarrollo, empleo y alegría pero hasta ahora sólo hemos tenido un torrente de despidos, tarifazos, hipocresía y prepotencia. De agua también, pero la culpa es de otro Niño. Con Ellos, lo mejor siempre estará por venir y mientras esperamos, nada mejor que tener un “experto en felicidad”, como Daniel Cerezo, que nos enseñará a ser felices más allá de las condiciones materiales de existencia.
Con la bosta hasta el cuello, pero con la mejor sonrisa, parece ser la receta amarilla para afrontar el porvenir. Aunque suene exagerado, no quedará otra, porque de la mano del Gran Equipo ingresaremos al mundo de los predadores financieros, el FMI y las calificadoras de riesgo, creadores de tétricas cifras que nos acosaron en el pasado. Esta tríada del terror estaba ansiosa por poner sus garras en nuestras tierras y los amarillos nos sirvieron en bandeja.
Mientras tanto, en la reunión de Gabinete Ampliado que se realizó en estos días en el nuevo living macrista –antes conocido como Centro Cultural Kirchner-, Cerezo pontificó que para terminar con la pobreza, “la cuestión no es incluir, sino respetar, aceptar la diversidad y aprender a construir un nuevo código”. Ni siquiera el famoso derrame hace falta para alcanzar la Pobreza Cero. El experto en felicidad aportó a los funcionarios el consejo que mejor saben ejecutar: “combatir la pobreza es llenar al otro de sueños y esperanzas”. Evidentemente, los PRO ganaron las elecciones porque son notables vendedores de buzones y, aunque ya no pueblan las esquinas como antes, todavía abundan los compradores. Ya lo estamos viendo: los globos están llenos de un aire prometedor, pero cuando se desinflan el fluido que exhalan apesta como el peor de los pantanos.

Publicado por Gustavo Rosa en 13:00 9 comentarios:

Entradas populares de este blog

El inefable sr. Lagorda