Impuestos y campo

La Nación y su versión de la justicia impositiva:
¿Se acuerdan de la 125? Yo sí.
Lo voy a resumir de la siguiente manera: cuando al campo le va bien la platita es de ellos (rechazaron un impuesto móvil de acuerdo al precio internacional del grano) pero cuando les va mal porque hay sequía, bajan los precios o se inundan debemos ir todos a socorrerlos porque es nuestra obligación (dicen).
Otro capítulo es el pago de impuesto inmobiliario. Mientras las tierras productivas aumentaron su valor en dólares de manera desproporcionada se negaron a pagar mas impuestos, cosa que hacemos el resto de mortales argentinos.


IXX-2015

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El campo, ante una mayor presión impositiva


El adelantamiento del pago del impuesto inmobiliario rural bonaerense desconoce el pésimo momento que atraviesa la actividad agropecuaria

http://www.lanacion.com.ar/1760110-el-campo-ante-una-mayor-presion-impositiva
Jueves 15 de enero de 2015 | Publicado en edición impresa
Editorial I
Sólo en términos de fantasía se pudo haber pensado en los primeros días del año, con el aumento descomunal de los costos de producción y administración de los establecimientos agropecuarios evidentes en el orden nacional, que la provincia de Buenos Aires anunciaría un nuevo régimen de pagos por adelantado del impuesto inmobiliario rural. Como era previsible, el impacto financiero y económico que esa decisión tendrá sobre la actividad rural ha movilizado, en protesta, una vez más, a las principales entidades representativas del campo.


Las autoridades bonaerenses se han anticipado a manifestar que están dispuestas a aceptar un diálogo. Hay razones para creerles, pues su política ha sido de menor confrontación que la del gobierno nacional. Incluso, en plena y aguda controversia en el otoño de 2008 entre la Casa Rosada y los dirigentes ruralistas, el gobernador Daniel Scioli se distinguió del oficialismo al recibir a la Mesa de Enlace provincial. Otra vez, pues, habrá que trabajar en la aproximación de posiciones, pero sin olvidar que la rentabilidad de las actividades agropecuarias ha entrado en zona de riesgo para la mayoría de los productores, y es de suma gravedad para los actuales arrendatarios.

Hemos dicho días atrás en esta columna editorial que la participación del Estado en la renta agropecuaria ha crecido de tal forma que hoy se aproxima al 84 por ciento. Cifras de esa magnitud, que hace dos años, con ser muy altas, estaban un 10 por ciento por debajo de las actuales, constituyen una confiscación que mal podrían haber olvidado los funcionarios bonaerenses. Éstos han de saber, además, que a la merma considerable habida en los últimos meses en el valor de las principales commodities agrícolas, se agregan otros datos negativos que conciernen en particular a la provincia de Buenos Aires.

El stock ganadero, de más de 20 millones de cabezas hace una década, ha quedado estancado allí, después de la liquidación de vientres de 2006, en 16 o 17 millones de cabezas. La producción de leche se ha contraído en los últimos 12 meses el 3 por ciento y sus niveles son los mismos de tres lustros atrás; la riqueza agrícola anual ha caído, desde 2010, de 38 a 36 millones de toneladas.

Son de sobra conocidas las urgencias presupuestarias del gobierno nacional y de las administraciones provinciales, sometidas, por añadidura, a una política unitaria, en la que el régimen de coparticipación de impuestos es utilizado como instrumento de presión política en provecho de un centralismo potenciado por el uso y abuso de los decretos de necesidad y urgencia y el renunciamiento de facto del Congreso al ejercicio de las facultades moderadoras con las que lo inviste la Constitución nacional.

Para defender el adelanto de los vencimientos que el gobierno bonaerense se propone aplicar este año con costos financieros que se elevarán, según estimaciones de entidades agropecuarias, en un 41 por ciento en relación con el impuesto inmobiliario rural, las autoridades deberán contar con argumentos razonables que no están a la vista de nadie. Su posición deberá afrontar, por parte de los afectados, señalamientos del siguiente tenor:

- Entre 2010 y 2015 el impuesto inmobiliario sobre el campo aumentó un 305 por ciento

- La recaudación por ese concepto se elevó de 580 millones a 2340 millones en ese período de cinco años.

- En 2012 se aumentaron las valuaciones sobre las cuales se calcula el impuesto inmobiliario rural en un 562 por ciento en promedio, con casos en que la suba superó el 1000 por ciento, como en Las Flores, Brandsen, Monte y San Vicente.

Un gobierno provincial sin duda maltratado por el núcleo duro del kirchnerismo que encabeza la Presidenta haría bien en asumir ante el poder central la política que mejor atienda el interés de los bonaerenses. Si necesita más recursos, haría mal, por el contrario, en insistir sobre la expoliación de los productores ganaderos y agrícolas en lo que ha pasado a ser su peor momento de los últimos años.




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ver data en: http://lafabricaportena.com/politica/los-anos-del-pro/#.VLhvOSuUdZk

Jueves 09 de octubre de 2014 | Publicado en edición impresa

Scioli busca subir 30% el impuesto inmobiliario


Está previsto en el proyecto de ley impositiva 2015, junto con otros aumentos

Por María José Lucesole | LA NACION


El gobierno provincial espera recaudar $1200 millones más en 2015.

LA PLATA.- La provincia de Buenos Aires no sólo subirá un 30% el impuesto inmobiliario en 2015. También gravará con el impuesto a los sellos a los actos y contratos a través de los cuales se formalice la cesión de derechos vinculados a deportistas profesionales.




Todas estas medidas están previstas en el proyecto de ley impositiva 2015, que el gobierno de Daniel Scioli elevó a la Legislatura provincial el martes último. Con estas subas, el gobierno bonaerense espera recaudar cerca de 1200 millones de pesos adicionales el año próximo.




Respecto de las modificaciones al impuesto inmobiliario, el gobierno provincial plantea aumentar en 10,5% el valor fiscal de las propiedades y de 0,85 a 1 el coeficiente de ajuste de la base imponible, pero no subir la alícuota.




"Hasta el 60 por ciento de los contribuyentes tendrá un incremento menor a 30 pesos por cuota", minimizaron fuentes oficiales a DyN, y agregaron que para el 10% de los titulares de propiedades con mayor valuación fiscal el adicional por cuota será "a partir de 90 pesos".




El aumento previsto para el impuesto inmobiliario rural, sin embargo, no impactará en los contribuyentes de los distritos que fueron declarados en emergencia o desastre agropecuario a raíz de las últimas inundaciones.




"El gobernador Scioli decidió, para el año próximo, otorgar un régimen especial de exención total o parcial en el impuesto inmobiliario rural a las partidas que fueron declaradas durante este año en emergencia o desastre agropecuario", indicó la ministra de Economía de la provincia, Silvina Batakis.




De esta forma, aquellos contribuyentes cuyas partidas fueron declaradas en emergencia agropecuaria durante 2014 pagarán el 50% del valor del impuesto en 2015, mientras que aquellos considerados en desastre por las inundaciones, directamente, no abonarán el tributo.




Hoy el ministro de Asuntos Agrarios, Alejandro Rodríguez, se reunirá con entidades del campo para explicar los alcances de estas medidas incluidas en el proyecto de ley impositiva 2015.




El artículo 52 del proyecto de ley impositiva, referido al impuesto a los sellos, establece una alícuota del 18 por mil (es decir, del 1,8%) para la cesión de deportistas profesionales. Respecto de ese gravamen, el director de la Agencia de Recaudación provincial (ARBA), Iván Budassi, dijo: "[El impuesto] está orientado a empresarios y grupos inversores que participan, por ejemplo, en transferencias de jugadores de fútbol, pero exceptúa a los clubes y asociaciones sin fines de lucro, ya que el gobernador Daniel Scioli considera que son instituciones que debemos proteger especialmente porque cumplen un rol fundamental en la inclusión y formación de nuestros jóvenes".




Budassi lanzó un golpe por elevación al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, al destacar que "esta decisión de la provincia de exceptuar del pago de Sellos a las instituciones deportivas contrasta con lo que ocurre en la ciudad de Buenos Aires, donde los clubes están obligados a abonar ese tributo".




Al gravar la cesión de derechos referidos al deporte profesional, la iniciativa tendrá implicancia en los contratos y transacciones que involucren a futbolistas, corredores de automovilismo y tenistas, entre otros. Para el titular de ARBA, "la medida permitirá una mayor equidad y progresividad en el impuesto a los sellos, dado que se trata de contratos realizados muchas veces por cifras millonarias, que involucran a personas y grupos empresarios de alta capacidad contributiva".




El gobernador Daniel Scioli también envió a la Legislatura de la provincia de Buenos Aires un presupuesto para el año próximo de 246.000 millones de pesos que incluye un pedido de endeudamiento por 21.000 millones de pesos.




El proyecto de presupuesto para 2015 contempla el nombramiento de 41.000 nuevos empleados públicos, de los cuales 25.000 serán policías; 10.000 educadores y maestros, 6000 médicos y unos 2200 empleados destinados al servicio penitenciario y patronatos de liberados. No se prevé, en cambio, la designación de nuevos empleados para cargos administrativos.




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EDICIÓN IMPRESA COLUMNISTAS 09.01.15 | 00:00

La regresividad de Cristina, Scioli y Macri


Marcelo Zlotogwiazda
Economista y periodista

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La regresividad de Cristina, Scioli y Macri


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La reforma tributaria es una de las principales asignaturas que el kirchnerismo dejará pendiente. Tras once años de gestión, la estructura de recaudación no ha registrado cambios significativos hacia una mayor progresividad, y nada indica que ello vaya a ocurrir a lo largo del último año de gobierno. La inequidad impositiva, y fundamentalmente la escasísima participación de los gravámenes al patrimonio, no son exclusividad del gobierno nacional, sino una característica común a todas las administraciones provinciales, incluyendo a la Provincia de Buenos Aires y a la Ciudad Autónoma bajo las administraciones de Daniel Scioli y Mauricio Macri.





Comparado con 2003, la recaudación nominal se multiplicó por 16. Sin embargo, la manera de recaudar no ha variado casi nada. Como se observa en el cuadro 1, la actual incidencia de los impuestos más importantes en el total de los ingresos de la AFIP es muy similar a la que tenían en el año 2003. El IVA continúa siendo la fuente principal, con una muy leve caída respecto al comienzo del kirchnerismo. Ganancias incrementó su participación ligeramente, pero, como ya fue mostrado en esta columna (Las Ganancias del Círculo Rojo, setiembre 2013), ha perdido mucho del efecto de progresividad por el achatamiento de su impacto efectivo. Las retenciones –para sorpresa de muchos– están aportando una proporción muy inferior a la de once años atrás. También perdió gravitación el mal llamado impuesto al cheque. Y el retroceso más pronunciado, y vergonzoso por lo conceptual y por lo que implica en pérdida potencial de recursos, es la merma del rendimiento de Bienes Personales, que cayó de un mísero 2,2% a casi la mitad.





Cuesta imaginar que el kirchnerismo modifique en el último tramo de su tercer gobierno lo que prometió desde un principio y no cumplió hasta ahora.





Peor aún es el deterioro en la composición de la recaudación de las provincias. Los cuadros 2 y 3 muestran que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires, Ingresos Brutos explica dos tercios de la recaudación total. A lo largo de la gestión sciolista, este impuesto indirecto que termina siendo pagado por el consumidor elevó en casi 10 puntos porcentuales su participación.





En ambos casos se verifica un menor peso de los impuestos al patrimonio. En la Capital Federal, la caída neta es consecuencia de una fuerte baja en Patentes, que más que compensa el aumento en el Inmobiliario. En la provincia es al revés: el brusco descenso en el Inmobiliario supera al alza en Patentes. En 2014 se llegó al absurdo que los bonaerenses abonaran más por los autos que por sus viviendas y tierras.





Una a favor de Buenos Aires. Es la única que grava a la transmisión gratuita, y en los primeros once meses de 2014 recaudó por este concepto $ 150 millones.





La fotografía del resto del país es aún más oscura. Tomando la totalidad de las provincias, sucede que desde 2003 hasta ahora Ingresos Brutos elevó su incidencia del 62 al 75%, mientras que la del Inmobiliario retrocedió del 15 al 8% y la de Patentes del 6 al 5. En las provincias del noroeste el Inmobiliario aporta sólo 6 por ciento y Patentes apenas 3.





Para peor, debido a las fallas de los sistemas catastrales, a las deficiencias en la valoración fiscal de las propiedades, al insuficiente escalonamiento en las alícuotas y, por supuesto, a la evasión, lo que efectivamente se recauda por Inmobiliario no tiene la composición de progresividad que debería.





El reconocimiento del tema llega al propio kirchnerismo. Por ejemplo, en el número de diciembre pasado de la revista Entrelíneas que edita el Centro de Investigación en Economía Política y Comunicación (Ciepyc) de la Universidad de La Plata, Alfredo Iñiguez escribió que "el sistema tributario requiere de una profunda reformulación y uno de los aspectos que se debería contemplar consiste en la ampliación de la imposición sobre la propiedad y los patrimonios".





Las tres fuerzas políticas que aparecen actualmente con chances de ganar la Presidencia no lucen antecedentes como para ser optimistas.