Pastillas amarillas - Mundo Mauricio, Por Luis Bruschtein

“Sé que hay gente que la está pasando mal”, afirman, pero a los trabajadores les expropió el doce por ciento de sus salarios y a los sojeros y acopiadores les devolvió las retenciones. A los trabajadores les saca y a los grandes empresarios les da. Es la política económica de Macri.

11 de agosto de 2016

Mundo Mauricio, Por Luis Bruschtein

Lo que Macri diga es lo de menos. Lo cierto es que se están demorando los juicios y que numerosos represores asesinos están siendo enviados a sus casas, algunos a quintas de descanso. Lo cierto es que frenaron los juicios a los cómplices civiles y a empresarios que se beneficiaron con la represión. Y lo cierto es que han recrudecido los abusos policiales hasta en las cosas más elementales como contra un hombre que protesta en forma pacífica en el tren o una mujer que le da la teta a su hijo en una plaza.
Como sucede con el PRO-Cambiemos, resulta que todo lo hace por el bien de los humildes. El tarifazo, dijo Macri, “lo hicimos lo más gradual que pudimos” y aplicó aumentos brutales de hasta el tres mil por ciento. “Todo lo hacemos pensando en el trabajo de la gente” y van más de 200 mil empleos formales perdidos y por lo menos 600 mil más de la informalidad, o sea 800 mil personas en la calle, 800 mil familias que perdieron su fuente principal de ingreso. “Sé que hay gente que la está pasando mal”, afirman, pero a los trabajadores les expropió el doce por ciento de sus salarios y a los sojeros y acopiadores les devolvió las retenciones. A los trabajadores les saca y a los grandes empresarios les da. Es la política económica de Macri.
El lenguaje del PRO-Cambiemos tiene la virtud de ser clarísimo porque hace lo opuesto a lo que dice mientras los medios concentrados se esfuerzan por darle credibilidad y sus periodistas lo entrevistan y se hacen cómplices de esa entelequia. Habrá algunos que todavía le creen y algunos que le crean por conveniencia. Pero en la calle, mientras Macri asegura que luchará por “Pobreza cero”, la gente dice que “gobierna para los ricos”.
Es el idioma del reino del revés, diría María Elena Walsh. Como los republicanos del gobierno radical de Gerardo Morales en Jujuy que avasallaron los principios republicanos de la manera más despótica y absolutista, o los principios de transparencia económica en la función pública del mismo Macri y de la mayoría de sus funcionarios que aparecieron con cuentas millonarias offshore en el exterior, cuentas no declaradas, o especulando contra el peso con el dólar a futuro.
Con los derechos humanos, el gobierno mantiene promesas públicas pero no compromisos reales. Igual que cuando dice “pobreza cero” o se rasga las vestiduras con la transparencia. Cuando habla de “guerra sucia” o de que no tiene “ni idea” de la cantidad de desaparecidos, en realidad, quiere proyectar que el tema no es importante. El mismo día que un juez ordenó la detención de Hebe de Bonafini, el secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, le entregaba un listado de documentos desclasificados de la diplomacia de ese país relacionados con los derechos humanos en Argentina.
Macri no está a la altura del reconocimiento internacional que tiene el país por los logros obtenidos en el campo de los derechos humanos. La actitud de Kerry fue expresión de esto último. La orden de detención contra Hebe de Bonafini, en cambio, estaba expresando la filosofía de derechos humanos que cunde con el gobierno de PRO-Cambiemos. Macri mismo calificó en esta entrevista a un canal de Internet de Estados Unidos, de “desquiciada” a Hebe de Bonafini, un término que se equipara rápidamente con “las locas” que usó la dictadura para denigrarlas.
A pesar de que en la entrevista dijo que mantendrá los juicios a los represores, el calificativo contra Hebe de Bonafini o la idea de “guerra sucia” demostró que no abreva en la fecunda producción teórica, legal y cultural del movimiento de derechos humanos, sino en la de sus detractores históricos que han tratado de minimizarlo, subestimarlo y estigmatizarlo. Las expresiones de Macri son conocidas por el movimiento de derechos humanos que en la mayor parte de su existencia debió tratar con autoridades refractarias a respetarlos y que en sus declaraciones públicas aparentan reconocer la importancia de esos derechos al mismo tiempo que la relativizan.
Pagina 12
Fuente: http://plancfk.blogspot.com.ar/


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DOMINGO, 7 DE AGOSTO DE 2016
FINANZAS › EMISION DE BONOS DEL GOBIERNO NACIONAL, PROVINCIAS Y GRANDES EMPRESAS

El vicio de la deuda

El total de deuda del gobierno nacional aumentó en una cifra equivalente a 6 puntos del PBI, que sube a 10 puntos sumando la emisión de provincias y grandes empresas.

Por Federico Kucher
El stock de deuda en moneda extranjera del sector público sumó 109 mil millones de dólares en junio, cuando era de 96 mil millones en diciembre pasado. Los pasivos en moneda local se ubicaron en 827 mil millones de pesos al cierre del primer semestre de 2016, cuando eran de 526 mil millones al finalizar el 2015. El total de deuda del Gobierno nacional, de este modo, aumentó en una cifra equivalente a 6 puntos del PBI, al pasar del 25 al 31 por ciento del Producto en seis meses. Cuando se suman los más de 5 mil millones de dólares colocados en bonos por las provincias y las emisiones de las empresas privadas, el endeudamiento de la economía en el gobierno de Mauricio Macri equivale a casi 10 puntos del PIB.

No son solo economistas críticos de la administración de Cambiemos quienes encienden luces de alerta sobre esta llegada de dólares. Los consultores de la city que festejaron en forma explícita la victoria del nuevo Gobierno aseguran ahora que estos niveles de emisión no resultan sostenibles en el mediano plazo.

En informes que circulan entre los principales empresarios del país llegan a comparar la situación actual con la de 1999, cuando la Alianza de Fernando de la Rúa se hizo cargo de la economía. Plantean que en estos primeros meses de gobierno hubo un “endeudamiento fácil” porque se viene de una situación inicial con bajo nivel de pasivos en moneda extranjera (12 por ciento del PBI en 2015) y los inversores internacionales estaban “ansiosos” por tener a la Argentina nuevamente disponible para colocar bonos en el mercado de capitales. Pero afirman que los dólares de la deuda cada vez serán más costosos de conseguir porque Macri no resolvió ninguna tensión macro (siguen la inflación, el déficit de las cuentas públicas, el desequilibrio de la cuenta corriente y, para colmo, se desplomó la actividad interna con caída del empleo).

La catarata de deuda que ingresó a la economía en los últimos meses no se utilizó para inversiones de infraestructura (construcción de ferrocarriles, puertos, centrales eléctricas, entre otros) ni se empleó para financiar programas de innovación que permitan impulsar la competitividad de empresas exportadoras. La Argentina se endeuda en dólares pero no los aplica en forma estratégica para ampliar los negocios de sectores productores de bienes y servicios con capacidad para generar entrada futura de divisas. Los dólares que ingresan a través del endeudamiento se están empleando para financiar el incremento de la fuga de capitales, un esquema nocivo para la estructura económica de mediano y largo plazo que se detalló en esta misma columna de Cash el domingo pasado.

El rojo por atesoramiento, turismo al exterior y giro de utilidades de multinacionales implicó una salida neta de divisas de 12 mil millones de dólares en el primer semestre del año, una cifra que llamativamente no se informó en la mayoría de los medios que hasta hace poco estaban inquietos por el nivel del tipo de cambio y el nivel de reservas.

Un documento del Ministerio de Hacienda y Finanzas al que accedió este suplemento permite precisar cuáles fueron los instrumentos financieros que explicaron el incremento notable de la deuda en el primer semestre. En lo que refiere a pasivos en dólares, se destacaron la emisión de bonos para el pago a los fondos buitre (y financiamiento del déficit fiscal) por 16.500 millones de dólares, los bonos para recompra de cupones atados al PIB por 2750 millones y las Letes por 3489 millones. En tanto, el stock de títulos de deuda emitidos en moneda local aumentó en 27.000 mil millones de pesos, mientras que stock de Lebacs se incrementó en 239 mil millones de pesos.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/28-9537-2016-08-11.html

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DOMINGO, 7 DE AGOSTO DE 2016
LA HISTORIA DE SIAM Y LA DESINDUSTRIALIZACION

Una frustración nacional

La fábrica de productos de línea blanca fue desguazada en los noventa. Hace dos años se recuperó la marca con una fuerte expansión. Ahora con la apertura empezó la caída de la producción.
Por Julián Blejmar
“Esta fábrica estaba en ruinas, como estaba en ruinas la Argentina en el 2003, y hoy estamos abriendo y recuperando otro lugar nuevamente”, afirmó Cristina Fernández de Kirchner dos años atrás, durante la reinauguración en Avellaneda de la fábrica de heladeras y electrodomésticos Siam, frente a un auditorio colmado de operarios, militantes, y sindicalistas de la Unión Obrera Metalúrgica.

Con casi quince mil empleados, Siam había llegado a ser la empresa metalmecánica más grande de América latina a fines de la década del ‘60, reseñaba el historiador económico Jorge Schvarzer, quien junto a Marcelo Rougier había escrito en 2006 “Las grandes empresas no mueren de pie” (Norma) donde reseñaban la violenta caída de esta compañía creada en 1911 por Torcuato Di Tella y convertida en un icono de la industria argentina. Y es que de llegar a fabricar, además de las tradicionales heladeras Siam, motos (Siambrettas) y automóviles (Siam Di Tella), la apertura comercial y la desprotección de la industria nacional llevó a que la compañía entrara en bancarrota y fuera nacionalizada en 1972, para ser desguazada en 1986 a través de la venta de sus diferentes ramas a los grupos Techint, Pérez Companc y Aurora, quebrando definitivamente en 1996. De esta forma, los investigadores concluían, diez años atrás, que la historia de esta empresa era “la historia de una frustración nacional”.

Según manifestó la ex presidenta en aquella inauguración de 2014, “no fueron etapas de inestabilidad las que llevaron a la desindustrialización de la Argentina, fueron decisiones políticas claras y concretas de convertirnos en un sector productor de bienes primarios sin mucho valor agregado, o únicamente de servicios. Por eso sobraban argentinos”.

Pero en aquel tiempo otra era la historia. Mientras que una década atrás se fabricaban sólo 150 mil heladeras anuales, representando el 30 por ciento del mercado, para 2014 la producción nacional abastecía al 90 por ciento, y de acuerdo a datos cruzados del Indec y el Ministerio de Trabajo, desde el 2003 al 2014 se estimaba que el empleo industrial había crecido en más de medio millón de trabajadores, es decir cerca de un 35 por ciento.

En ese contexto, Rubén Chernajovsky, presidente del Grupo Newsan, que fabrica además de Siam las marcas Noblex, Philco, JVC y Pioneer, se encontró, durante la reapertura de la ex planta Aurora en Ushuaia, con el secretario adjunto de la UOM Juan Belén, quien había sido operario de Siam en su juventud, y dio el visto bueno a su pedido de recuperar esta empresa.

Así, con una inversión de 35 millones de dólares, Newsan volvió a poner en marcha la planta insignia de Siam en Avellaneda para producir heladeras y electrodomésticos de línea blanca, a través de maquinaria pesada importada de Italia, adquirida por la quiebra de una empresa productora de heladeras en el marco de las políticas neoliberales del Viejo continente. Entonces, Luis Galli, director general del Grupo, señalaba que “creemos que es muy importante que todos los sectores tomemos el desafío apasionante de desarrollar nuestra industria nacional creyendo que es posible”, aunque agregaba que era “fundamental” que la Argentina “continúe con políticas de apoyo a la industria en forma sostenida”.

Cambios

Solo dos años pasaron de aquella histórica apertura. Pero, con el cambio de modelo económico, la situación luce radicalmente diferente. De acuerdo al Indec, la caída industrial acumulada en los primeros cinco meses, es decir antes de la mayor parte de los tarifazos, fue del 3 por ciento, aunque para la CAME superó el 5. Las recientes políticas económicas, como la fuerte devaluación de principios de año, junto a los tarifazos y la quita de retenciones para gran parte de los alimentos, llevaron a la inflación record de los últimos 15 años, que derivó en caídas de ingresos y de puestos laborales, lo cual produjo la fuerte disminución del consumo interno. A esto, se sumó una mayor flexibilidad para las importaciones, especialmente desde Brasil, que debido a su recesión por la aplicación de un programa neoliberal, comenzó a ubicar parte de sus excedentes productivos en nuestro país.

En este contexto, el Grupo Newsan acusó una caída, en los primeros cinco meses de este año, del 15 al 20 por ciento de sus ventas. Por eso, en junio pasado anunciaron que tomarían la representación de Duracell para la importación de sus pilas en el país, y que planificaban hacer lo propio con artículos de iluminación, luces led, linternas, cargadores de celulares, y cables USB.

Durante el anuncio, Luis Galli, que continua al frente de la dirección general de Newsan, señaló que en la actualidad el 85 por ciento de las ventas provienen de la producción local y 15 de las importaciones, pero que en el futuro esto se modificaría: “El país cambia y tenemos que adaptarnos. Estamos reconvirtiendo la compañía a los nuevos tiempos que se vienen en la Argentina: habrá una mayor apertura, se viene más importación que producción. El crecimiento futuro de la empresa vendrá del lado de la importación”

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-9538-2016-08-11.html

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