De vacas y daños colaterales.
"-Aurora, abrí los ojos: si te subís a ese camión vas a terminar convertida en puchero de olla.-No Milka, yo le creo a esa chica de ojos tiernos que me pidió que tuviera confianza.-Aurora: en el frigorífico están afilando los cuchillos, escuché a los empleados hablando de lo que van a hacer con las vacas que lleguen-Esos son inventos del encargado, yo me voy, quiero cambiar, quiero una vida mejor, quiero construir un futuro en donde participemos todos: las vacas, el dueño del frigorífico, los empleados del frigorífico, sin divisiones, sin conflictos internos, sin peleas simuladas. Hay que olvidarse Aurora de la ideología de los encargados de campos con vacas lecheras, tenemos que unirnos, consensuar, apostar al diálogo-Aurora, te van a matar, sos la materia prima de un frigorífico porque sos ¡una vaca!-No Milka, estoy cada vez más convencida, apenas llegue el camión del frigorífico me subo y listo"
Solo para dejar un registro de estos días de elecciones inciertas copio estas dos notas viscerales de Grupo de Expertos que salen de la furia antes que de la razón aunque están perfectamente justificadas.
Uno quisiera poder razonar con todo ese universo de seres que van a votar por el cambio en sí mismo, sin mayores justificaciones, sin argumentos discutibles, con una vaguedad tal que desraman cualquier argumento en contrario.
En el extranjero, el personaje central mata un árabe solo por el hecho de estar agobiado, sin más. De tan entregado que está a su destino se apropia del mismo y se fortalece en sus propias argumentaciones camino al cadalso. ¿Estos votantes tendrán esa vocación y esas agallas para aceptar el destino al que nos llevan? Porque lo peor es que no se van solos, nos llevan puestos a todos los demás.
Hoy, a nueve días de las elecciones generales el PRO está envalentonado y sus medios publican encuestas que los dan ganadores. Pero también en el oficialismo hay un aire de que ya todo está perdido que mete más miedo. Se milita con los dientes apretados pero se teme. Veremos en diez días con alguna addenda a estas líneas.
IXX-nov2015
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VIERNES, 13 DE NOVIEMBRE DE 2015
DIÁLOGO VACUNO
Esta conversación tuvo lugar en el costado izquierdo de un campo en flor. Dos vacas tradicionales, la Vaca Aurora y la Vaca de Milka charlaban acerca del futuro inmediato en estos términos:
-Te digo que no vayas Aurora, te van a faenar.
-Pero no Milka, la chica del frigorífico, esa con cara de muy buena, me dijo que no nos van a faenar, que nos llevan a un lugar mejor, porque en este campo ya no se puede vivir.
-Escuchame una cosa Aurora: te la pasas comiendo pasto fresco, tomando agua limpia, te vacunan todas las veces que haga falta, pudiste cambiar el cencerro dos veces este año ¿cómo que no se puede vivir?
-Es que el encargado del campo es un prepotente que no nos escucha...
-Pero si está todo el día tratando de que el campo no se quede sin pasto, revisando el molino, llamando al veterinario cuando hace falta...
-Igual, yo merezco otra cosa, soy la vaca Aurora ¿entendés? No soy cualquier vaca, no soy como esas vacas anónimas medio flacuchas que ahora se dan aires porque comen tres veces al día y les ponen vacunas, yo no soy igual a ésas
-Pero si hasta hace poco estabas piel y huesos Aurora. Hasta que no llegó el encargado actual apenas veías comida en la revista Chacra
-Es lo menos que puede hacer ese soberbio
-Pero nadie te había tenido tan rozagante nunca...
-Yo engordé gracias a que como, si yo no comiera y no fuera la vaca Aurora no pasaría nada. Estoy así porque me rompo la lengua comiendo
-Pero sin comida tu lengua no serviría para nada
-Yo merezco más Milka: no puedo compartir mi pasto, mi delicioso pasto con esas vacas recién llegadas que no tienen ningún derecho. Apenas si son vacas. Que se busquen ellas su propia comida, que aprendan, que hagan como yo hago...
-Aurora: vos comés porque el encargado se preocupa de que tengás comida
-Si, pero debería dejar de darle de comer a esas arribistas que no contribuyen y degeneran la raza
-Te repito Aurora: no subas a ese camión, te van a trozar
-¿Por qué te anticipás Milka? Estás prejuzgando, no sabés lo que van a hacer los del frigorífico y ya los condenás
-Es que un frigorífico más que nada mata vacas, las corta en pedacitos y vende esas porciones en las carnicerías, vos sos una vaca, si te llevan al frigorífico no creo que sea como empleada administrativa
-Eso decís vos porque tenés metida una ideología que te enseñaron esos, los encargados del campo de vacas lecheras. Ellos dicen lo que dicen para que nosotros no progresemos, para que seamos siempre lecheras
-Aurora: el dueño del frigorífico declaró en la radio local que van a incrementar las ventas de carne de vaca y para eso van a recurrir a todas las vacas lecheras que puedan conseguir
-¿Quién te contó éso? Son rumores para crear miedo Milka, para que no cambies, para que sigas dándole de comer con tu esfuerzo a todas esas vacas de pedigree dudoso que trae el encargado, obligándonos a compartir el campo con ellas, puaj.
-No Aurora: si visitás la página del frigorífico dicen que faenan vacas y nosotros somos vacas...
-Pero no somos cualquier vaca, somos vacas con status, con derechos, con historia y tradición, a nosotros no nos van a tocar. Nos llevan para ponernos en un spa, allí podremos dejar de sufrir como vacas todos los días, dándole leche al encargado para que la ande regalando por ahí.
-Aurora, abrí los ojos: si te subís a ese camión vas a terminar convertida en puchero de olla.
-No Milka, yo le creo a esa chica de ojos tiernos que me pidió que tuviera confianza.
-Aurora: en el frigorífico están afilando los cuchillos, escuché a los empleados hablando de lo que van a hacer con las vacas que lleguen
-Esos son inventos del encargado, yo me voy, quiero cambiar, quiero una vida mejor, quiero construir un futuro en donde participemos todos: las vacas, el dueño del frigorífico, los empleados del frigorífico, sin divisiones, sin conflictos internos, sin peleas simuladas. Hay que olvidarse Aurora de la ideología de los encargados de campos con vacas lecheras, tenemos que unirnos, consensuar, apostar al diálogo
-Aurora, te van a matar, sos la materia prima de un frigorífico porque sos ¡una vaca!
-No Milka, estoy cada vez más convencida, apenas llegue el camión del frigorífico me subo y listo
-Aurora, no vas a durar ni dos días
-Estás exagerando, la vida va a seguir igual
Ante la necedad de Aurora, Milka se alejó meneando la cabeza, con la impotencia de quien le habla a una vaca que no quiere escuchar y que ve solo lo que quiere ver.
En el frigorífico se frotaban las manos y la chica de ojos tiernos trazaba un mapa de cortes exportables sobre una foto de Aurora.
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JUEVES, 12 DE NOVIEMBRE DE 2015
UY, NOS ROMPIERON EL ORTO
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Como en el inolvidable sketch de Peter Capusotto, la clase mierda está preparándose para la operación análoga. Y no es que no sepa lo que va a ocurrir. Porque la pinta del restoran (restó para los remilgados) anuncia sin lugar a dudas que a la hora de la cuenta vas a tener que dejar un riñón. Parecen boludos pero no son boludos, se hacen los boludos que es distinto. Ninguno que pertenezca o crea pertenecer a ese estamento desconoce o puede desconocer el prontuario de Macri. ¿Sabés por qué lo apañan entonces? Porque lo creen un piola bárbaro. Y ellos se consideran a sí mismos también unos piolas bárbaros. En Macri los tipos encuentran un modelo para imitar y para envidiar. Macri es lo que ellos quisieran ser, es el lugar en la mesa de Mirtha que ellos quisieran tener, es la palmada en la espalda en el programa de Fantino y los brazos en alto en un palco de la bombonera por el que entregarían su virginidad moral (Albino dixit). Macri son las vacaciones en cualquier momento del año que no pueden ni conjeturar, es la casa en el country y la choza de descanso en la Angostura, es ese tono cajetilla de papa en la boca y tantas otras cosas que su alma medio pelo anhela con la baba cayendo por las comisuras de los labios.
Ninguno de estos deseos contempla ni siquiera por un momento la cuestión ética que grafica Macri y su biografía, porque cualquiera de sus votantes estaría dispuesto a hacer lo mismo para ser Macri himself. No hay que dejarse engañar por el falso apego a la taxonomía de valores católicos que usan para mostrar una cara a lo María Eugenia Vidal: le dan importancia a otras cosas, o sea, tienen otros valores. Valores muy distintos a los proclamados con un micrófono adelante. No queda bien explayarse sobre ellos, pero los tienen y aplican en su vida cotidiana. Claro, después dicen otra cosa.
Déjenme aprovechar un ejemplo histórico para completar este razonamiento acerca de la mala conciencia de clase media. En el quilombo del 19 y 20 de diciembre de 2001, un solo político local pudo caminar libremente por la calle sin que nadie lo escupiera o insultara: Luis Zamora. ¿Qué significa ésto? Luis Zamora había recibido siempre una cantidad escueta de votos, bastantes, pero pocos: 10% más o menos en cualquiera de las formas en que se presentase. O sea, cuando pudo ser elegido no lo fue. ¿Esto es porque era un desconocido? No. No lo era. Pero más que nada la clase media nunca lo acompañó con su voto. ¿No estaban al tanto de que el tipo era y es honesto? Si, lo sabían. Porque cuando caminaba entre los palazos, balas de goma y gases lacrimógenos nadie lo atacaba. En cambio casi todos los tipos que la clase media había votado una y otra vez tenían que huir de los cafés, del Congreso, de donde fuere, ocultos y camuflados. Sin embargo Luis Zamora caminaba sin que nadie lo increpase. ¿Por qué? Porque sabían que el tipo no había estado metido en ninguna rosca. Sin embargo, teniendo la oportunidad, no lo habían elegido. Y repito, sabían que era honesto. Entre señores obviamente corruptos y uno que no lo era, optaron por los corruptos. Luego a los primeros los quisieron sacar a patadas. Y al que no era corrupto no le tocaron un pelo. O sea, sabían lo que elegían y se hicieron bien los boludos. Luego agacharon la cabeza y con el gesto de respetar a Zamora confirmaron que al votar estaban al tanto de quién es quien. Por tanto, el discursito de la honestidad del candidato se lo pueden guardar en donde el sol llegue en contadas ocasiones.
En este caso también están al corriente de quién es Macri.
Si lo votan no será engañados, ni ciegos, ni por ingénuos.
Saben que por ese camino les van a romper el tujes.
Están dispuestos a autodestruirse con tal de aspirar el mediopelismo que mueve sus prejuicios.
Están dispuestos a exclamar con una sonrisa: "Uy, nos rompieron el orto"
Lo que no saben o no conjeturan es que ellos no están invitados al banquete porque son la comida.
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