Economía Argentina de los últimos años
Cifras.
La presente nota es un intento por explicar(me) la situación económica actual en comparación con las últimas décadas. Es una manera de poner en contexto el presente y de intentar una explicación a una realidad que se percibe por el camino de la recuperación socio-económica en contraposición con un discurso caótico esgrimido desde la oposición al actual gobierno para quienes absolutamente todo está mal. En su mirada todo está pervertido, todo lo hecho hay que desarmarlo y hay que desandar todos los caminos que nos trajeron hasta este 2013.
En estas afirmaciones hay otra lectura: si no todo estuviera tan mal tal vez se oculten otras intenciones en las críticas y tal vez parte de esos deseos oculten la voluntad de retornar a alguno de los períodos encapsulados en este mismo informe y a sus perversas consecuencias.
Obviamente que habrá que seguir profundizando este último punto pero no será en este breve texto cuya finalidad es volcar una mirada comprensiva sobre la economía argentina de la historia reciente.
IXX-2013
La deuda externa Argentina es de un 25,5 % del PBI en junio de 2013.
En el primer cuadro vemos una comparación de los últimos tres períodos de gobierno hasta el año 2010.
Cabe aclarar que el período Alianza-Duhalde fue de transición entre la herencia neoliberal de los 90 y el comienzo de la recuperación pos crisis de 2001/2002.
Otro punto interesante es que la inflación del ciclo de Menem es en el contexto de un peso = un dolar, vale decir: inflación de 2% en dólares.
La línea roja indica PBI en porcentaje, es decir el porcentaje de crecimiento (o decrecimiento) por año.
El dato de la deuda a la fecha de escribir este artículo y la fuente:
El gráfico de PBI indica que nuestro producto interno se estancó virtualmente entre 1997 y 2001 para pasar a caer durante la crisis consecuente con el modelo neoliberal de los noventa y a partir de la salida de dicho modelo en 2003 comienza a aumentar nuevamente.
La presente nota es un intento por explicar(me) la situación económica actual en comparación con las últimas décadas. Es una manera de poner en contexto el presente y de intentar una explicación a una realidad que se percibe por el camino de la recuperación socio-económica en contraposición con un discurso caótico esgrimido desde la oposición al actual gobierno para quienes absolutamente todo está mal. En su mirada todo está pervertido, todo lo hecho hay que desarmarlo y hay que desandar todos los caminos que nos trajeron hasta este 2013.
En estas afirmaciones hay otra lectura: si no todo estuviera tan mal tal vez se oculten otras intenciones en las críticas y tal vez parte de esos deseos oculten la voluntad de retornar a alguno de los períodos encapsulados en este mismo informe y a sus perversas consecuencias.
Obviamente que habrá que seguir profundizando este último punto pero no será en este breve texto cuya finalidad es volcar una mirada comprensiva sobre la economía argentina de la historia reciente.
IXX-2013
La deuda externa Argentina es de un 25,5 % del PBI en junio de 2013.
En el primer cuadro vemos una comparación de los últimos tres períodos de gobierno hasta el año 2010.
Cabe aclarar que el período Alianza-Duhalde fue de transición entre la herencia neoliberal de los 90 y el comienzo de la recuperación pos crisis de 2001/2002.
Otro punto interesante es que la inflación del ciclo de Menem es en el contexto de un peso = un dolar, vale decir: inflación de 2% en dólares.
La línea roja indica PBI en porcentaje, es decir el porcentaje de crecimiento (o decrecimiento) por año.
En contraste con los valores anteriores el segundo cuadro muestra el crecimiento neto de la deuda externa argentina.
Entre 1976 y 1983 creció 578%
Entre 1983 y 1989 creció 144%
Entre 1989 y 1999 creció 186%
Entre 1999 y 2003 creció 146%
Entre 2003 y 2011 cayó al 67% (tomando para 2012= 119 mil USD y para 2003 178 mil USD) es decir las peores cifras disponibles en estos gráficos.
En el gráfico siguiente se observa que frente al PBI la deuda ha retrocedido a valores de la década de los 70. Otro dato relevante es que gran parte de esa deuda está en manos de ANSES, es decir que se debe localmente y no a bancos extranjeros.
En el siguiente vemos que la tendencia creciente de la deuda en relación al producto bruto que se observa entre 1976 y 2002 comienza a cambiar en sentido inverso a partir de este último año y tiende a la baja, lo cual implica que la deuda externa impactará menos en nuestra economía interna, esto sumado a la cancelación de deudas con el FMI por lo cual dicho organismo ya no interviene en la política económica interna como en aquellos tiemos en que enviavan su representante (el caso de Anup Singh) que venía a auditar las decisiones políticas del gobierno nacional.
El gráfico de PBI indica que nuestro producto interno se estancó virtualmente entre 1997 y 2001 para pasar a caer durante la crisis consecuente con el modelo neoliberal de los noventa y a partir de la salida de dicho modelo en 2003 comienza a aumentar nuevamente.
A continuación un indicador no menor: el empleo. La evolución del empleo y de su contracara el desempleo nos dan cuenta de las consecuencias de los distintos períodos porque no es casual que cada modelo acarree un impacto inevitable y consecuente entre políticas económicas y desempleo.
El desempleo crece desde menso del 5% en 1976 cuando comienza el plan de valorización financiera con el proceso de reorganización nacional y llega a un promedio superior al 25% en 2002 cuando el fracaso de las políticas neoliberales dan paso a otro modelo.
Por su parte el empleo nos muestra de qué manera las políticas globalizadoras neoliberales atan la economía a los vaivenes internacionales y vemos picos en las crisis del tequila de 1995 y de Argentina en 2002.
Paradójicamente no hay fluctuaciones notables en la crisis mundial a partir de 2008. Es decir que al estar llevando adelante una política propia con desición propia se logra estar a salvo o menos afectado por los males ajenos.
Otro item destacable es la distribución más justa de los ingresos que como se puede observar en los gráficos siguientes el indicador GINI nos muestra que el ingreso entre los que tienen más y los que están más abajo en las escalas de ingreso se acercan haciendo más igualitario el reparto de la torta (ver más acá).
Finalmente un cuadro que en realción con los anteriores y con foco en el trabajo muestra que el reparto de la masa salarial es uno de los más equitativos de la historia argentina, comparable a 1954 y 1974.
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| Los años 1954 y 1974 marcaron los dos récords de participación en el producto del 50,1% y 47% respectivamente. |
Continuará...
IXX-jun2013






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