mayo delirio granadero

Como en un juego perverso el mamotreto arruina todo lo que toca que es a su vez todo lo que se deja tocar y arruinar. Al capricho del #retrasado a la ceremonia de despedida el Papa Francisco todo se le concede, las gracias lo mantienen aquietado a riesgo de que cualquier desbalance en su siquis pueda acabar con el festival redistributivo a la regresión que gozan los poderes fácticos.
¿Quién pagará la cuenta?
¿Quién pondrá como ejemplo de bien a los soldados de San Martin en el futuro?
Del ridículo no se vuelve.
Ixx, 2025 





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