De los barcos (de eso no se habla)

"Los argentinos venimos de los barcos". La frase que dijo el presidente de la nación argentina durante la visita del primer mandatario español citando de manera errónea al poeta mexicano Octavio Paz en una mezcla de conceptos con una canción local pero también con un lugar común usada en el país desde hace muchos años. 
Al parecer más allá del error es inadmisible una referencia poética en política (al menos de boca de un peronista) y no se perdona una afirmación de corte anti-indigenista en la interpretación de muchos.
Antes de continuar digamos que del suceso se desprenden una gran cantidad de hilos de los cuales se puede tirar los cuales serán expresados a mi más entera discreción por lo cual de aquí en más seré muy subjetivo.

¿Es bueno o es malo ser indio?
Curiosamente luego de la frase hubo una catarata de voces en defensa de lo aborigen, algunas de tradición indigenista pero otras muchas que suelen denigrar y hasta rechazar "lo indio", sin ir tan lejos en las redes sociales se pueden recopilar enorme cantidad de barbaridades en contra de los mapuches vertidas con motivo de la represión por tomas de tierras en el sur en las cuales hasta se acusaba de extranjeros a los mapuches (sic). En fin, más allá del uso político oportunista hay corrientes que defienden a los pueblos originarios como las que denostan sus cualidades inclusive como ciudadanos. En medio se discute la propiedad ancestral de la tierra, las usurpaciones, sus costumbres, sus derechos...  

¿Qué dicen las estadísticas?
En Argentina los números son contundentes, en un territorio que tenía poca presencia aborigen y pocos asentamientos permanentes en comparación con otras regiones de América como Perú o Mexico la convivencia y la integración con los españoles mantenía un cierto equilibrio poblacional que cambió por completo con la llegada de inmigrantes a partir de mediados del siglo XIX. En 1870 había menos de 2 millones de habitantes y en 1914 ya eran casi 8 millones producto de la llegada de inmigración mayoritariamente europea. De acuerdo con algunos registros en un año pudieron llegar hasta 2 millones en los barcos como mano de obra temporal y si bien muchos regresaban a su tierra muchos se quedaron y está a la vista. 
Se estiman 180 mil originarios para fines del siglo XIX en una población total que rondaba los 4 millones y de acuerdo con el censo de 1980 había unos 400 mil.
Lógicamente que estas cifras tienen una enorme carga de tragedia, persecución y eliminación de los indios que es imprescindible recorrer pero en este caso tratamos solamente la cuestión presencial, es decir las cantidades.
Cabe señalar que la población previa a las inmigraciones del siglo XIX tiene componententes criollos y de mestizaje muy importantes también que se deben tener en cuenta en una mera estadística racial pero ¿Cuál es su componente cultural? Nos preguntamos que tan indio es el estanciero, el hacendado, el comerciante, el criollo en general. ¿Se identifica con el indio o con la tierra arrebatada a este?

¿A quién conviene la reivindicación antiespañola?
Españoles
Indigenistas
Izquierdas
Norteamerica
Capitalismo Neoliberal

¿De qué indios hablamos?
Remanentes
Quien quiere ser indio?
Atrae la cultura aborigen?

¿Hay imperios buenos e imperios malos?
España
EEUU
Incas
Aztecas


Ixx, oct21

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