Isla de Hart






Crónica 1:


Ante la emergencia por la pandemia, las autoridades sanitarias neoyorquinas recurrieron al desarrollo de entierros temporales de los cuerpos de pacientes que murieron por el virus, pero que no habían sido reclamados por sus familiares.

Cajas de pino debajo de la tierra. Cuerpos dentro de las cajas. Historias alrededor de los cuerpos. Y, desde el aislamiento, el dolor de miles de neoyorquinos al ver las imágenes de las despedidas sin lágrimas y sin flores en las que asistentes sanitarios, cubiertos con blancos trajes de protección, depositan en una enorme fosa común abierta en la isla de Hart, los restos de quienes no han sido reclamados por sus familiares  .




Crónica 2:

Coronavirus en EE.UU.: los entierros en una fosa común en Nueva York, la ciudad que tiene más casos de covid-19 que cualquier país del mundo.

Los enterramientos en esta zona se han disparado a causa de la pandemia. Antes se organizaban un día a la semana y ahora cinco, según datos de las instituciones penitenciarias de Nueva York.

La labor de sepultura suele ejecutarse por los prisioneros de Rikers Island, el principal complejo penitenciario de la ciudad, pero el incremento del trabajo ha requerido el empleo de contratistas.

El alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, comentó a comienzos de esta semana que las "sepulturas temporales" podían ser necesarias hasta que la crisis haya pasado.

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