Macri y las mujeres

Macri y las mujeres

Es conocida la misoginia de Mauricio Macri. Nunca la pudo ocultar pese a que seguramente le han aconsejado hacerlo ya que causa verdadera conmoción la naturalidad con la que habitualmente desvaloriza todo lo que tenga que ver con lo femenino. Hay rasgos de la personalidad que el couching (entrenamiento) no puede ocultar. Por esa razón, numerosos registros gráficos y fílmicos dan cuenta de actitudes explícitas suyas opuestas a la lucha constante de los colectivos feministas y de sexualidades disidentes que buscan revertir siglos de desigualdad, discriminación, persecuciones, maltrato, y todo tipo de crímenes brutales.
En los últimos días, se sucedieron una serie de mentiras y expresiones que se suman a la tradicional verborragia del presidente. Durante el debate de los candidatos presidenciales, señaló Macri referido a la temática de género: "Lanzamos un plan para combatir la violencia de género, entendiendo que es un tema que necesita un cambio cultural…" y agregó "Tenemos que terminar con los femicidios, es un compromiso que tenemos que asumir toda la sociedad". El candidato Alberto Fernández lo increpó respecto de esas afirmaciones recordándole que del presupuesto sobre género solo se ejecutó un 10 %.
La cruda realidad indica que las preocupaciones manifestadas por el presidente Macri sobre el tema, resultan completamente falsas. No se trata sólo de las aludidas secuencias interminables de frases misóginas y discriminatorias que hace largos años viene pronunciando públicamente. Tampoco son sólo las fotos de Macri con niñas de no más de 10 años incómodamente sentadas en su falda cuyos videos de campaña el propio presidente subió a las redes. Vale recordar que una de esas fotos fue publicada por un periódico Mexicano para ilustrar una noticia de la violación brutal de un hombre a su hija y nieta. O el timbreo de Mauricio Macri en campaña, en una casa en la Provincia de Entre Ríos, donde viven dos mellizas de alrededor de 10 años de edad, a quienes luego de elogiarlas por su belleza, les dijo: "Me da ganas de jugar a la carrera de besos. Como hago con mis hijas…donde compiten a ver quién me da más besos en el cachete". Tampoco se agota con las imágenes de un presidente diciendo que a todas las mujeres les gusta que les digan "qué lindo culo que tenés". O cuando recientemente en el balcón de la casa de gobierno, cuando le pegó un manotazo a su esposa Juliana Awada porque le molestó que agitara una pequeña bandera argentina (24/8/2019).
Y no se agota ya que los ejemplos citados son sólo una ínfima parte de una conducta reiterada. Porque así son los machirulos – como diría Cristina -. Son personalidades complejas que tienen arraigadas en la profundidad de su mente, la convicción de la "diferencia". Para Macri, las mujeres representan objetos con todas las características del estereotipo donde ubicó la historia patriarcal a las mujeres. Y para considerarlas objetos, es imprescindible ubicarlas en una escala inferior a la del varón, macho y canchero.
Esa inferioridad habilita todo lo que fue la historia de la violencia hacia la mujer y hacia las niñas y niños. Se impone aclarar que, si bien son muchos los varones misóginos en nuestra sociedad, son muy pocos los hombres que manifiestan deseos de jugar una carrera para ser besados por niñas de 10 años a quienes no conocen con anterioridad ni tienen vínculo familiar alguno. Macri es uno de ellos y es nuestro presidente de la nación.
Por todo ello, cuando en el debate publicita su "plan para combatir la violencia de género" y afirma que "hay que terminar con los femicidios", es una farsa más. Baste conocer las cifras oficiales brindadas por el Congreso de la Nación, sobre la ejecución del Presupuesto del corriente año.
Para "protección de víctimas de violencia familiar y sexual", el presupuesto disponible fue de 301.000.000 de pesos. Se utilizaron al 31 de agosto, 29,12 millones (9.7%) del dinero disponible.
Para "Rescate y acompañamiento a víctimas de trata" de   $ 48.800.000 disponibles, se utilizaron $ 750.000 (1,5 %). Para Impulso a Políticas Integrales de Género y Diversidad Sexual, de 3.100.000 se utilizaron $ 460.000 (14,7 %). Plan Nacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, sobre $ 62.000.000 disponibles, se utilizaron, 2.000.000 (4,5 %). Finalmente, respecto de las Acciones del registro de casos de violencia contra las mujeres, de los $ 2.920.000 disponibles, se utilizaron: 0,0 (0,0 %), o sea, ni un centavo. Dejar de utilizar esa cantidad de millones de pesos que podrían haber salvado muchas vidas, no es ni incapacidad ni olvido. Es la decisión de quienes, desde los cargos gubernamentales más altos, con un egocentrismo perverso, retroalimentan cada día el imaginario del patriarcado. El mismo patriarcado que millones de mujeres en todo el país están en el firme camino de hacer caer.

Carlos Rozanski

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