Un fantasma recorre las redes

A comienzos de los años ’90, Esto! una revista dedicada a las noticias policiales (y delincuenciales) publicó en su contratapa una crónica en la que afirmaba que la desaparición de un peluquero del entonces presidente se debía a que le había sacado a aquel una foto cuando estaba encamado con un adolescente. Recuerdo la sorpresa que me produjo leerla… y que no hubiera ninguna repercusión… salvo que aquel peluquero jamás apareció (se rumoreaba que había muerto en el extranjero de lo que todavía los medios llamaban “la peste rosa”). La misma sorpresa experimenté el miércoles pasado, cuando una compañera me remitió un texto extraído de Facebook*.


PEDOFILIA & PODER. 

Un fantasma recorre las redes

http://pajarorojo.com.ar/?p=33039

Juan José Salinas10/04/2017Cultura, Derechos Humanos, Política nacionalBoqueteros, Calumnias, Difamaciones, Pedofilia, Perversiones, Sexo, Sodomía, Triple A



*Jorge Schussheim. Un derroche de talento.

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Hace unos días, Jorge Schussheim, veterano publicista y escritor que desarrolla una gran actividad en Facebook, publicó este texto:

Dos décadas atrás, a unos muchachos se les dió por boquetear la sucursal Recoleta de un importante banco nacional, cuyas cajas de seguridad vaciaron.
Fue un caso resonante del cual nunca se dijo que el autor intelectual de ese robo fue un joven e importante industrial ligado a un notorio club de fútbol, y la mano de obra ex servicios de inteligencia cuyo pago fue el botín, valuado en muchos millones de dólares.
Pero, ¿cómo se explica que el autor intelectual no se quedara con un peso?
Porque lo que en realidad estaba queriendo conseguir era un videotape en el que se lo veía abusando de niñas menores de edad, que estaba en la caja de un periodista barato, muy amigo, casualmente, de un sindicalista también ligado a ese club, pero enemigo del industrial, que le había contado que estaba en poder de ese video, guardado en la caja fuerte de un cierto banco y que pensaba hacerlo público.
Cuando el sindicalista se enteró fue corriendo a ver al joven industrial y lo insultó a los gritos. Según él, la única reacción del pedófilo, arrugado en su sillón y con la cara amarilla, fue susurrar: “es que son tan cerraditas…”.
Ustedes se preguntarán cómo es que yo se esto.
Pues porque era el asesor publicitario de aquél banco, y como miembro del Comité de Crisis, uno de los que sabía con pelos y señales todo lo que podía perjudicar al banco y, simultáneamente, amigo del buen sindicalista.

¡Qué historia si pudiera probarse la de la pedofilia de este conocido hombre de negocios!


Artem / Andonegui. Ucraniano loco.
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El texto, pude comprobar rápidamente consultando a un colega especializado en noticias policiales, es, no puedo certificar que verídico, pero si absolutamente verosímil. El colega incluso me dio los nombres de los protagonistas. El banco, saqueado a comienzos de 1997, resultó ser el de Crédito Argentino, más tarde absorbido por el Bilbao-Vizcaya, es decir, por el Francés. Su presidente era, Fernando de Santibañes, el mismo que fue poco después, durante el gobierno de Fernando de la Rúa, secretario de Inteligencia; el industrial presidente de un club de fútbol que habría instigado (¿y financiado?) el robo, el que ustedes imaginan; los jefes de los boqueteros, Rubén Héctor Escobar y Joaquín Pomponi, quienes habían “militado” antes sucesivamente en la Triple A, la SIDE de la dictadura y el Batallón 601 de Inteligencia del Ejército por mor de su pertenencia a la banda de Aníbal Gordon (insólitamente, Pomponi y su hijo Jorge pasaron unos cuantos meses como detenidos-desaparecidos en la ESMA); el periodista (de la tele) M.V., y su amigo sindicalista (a la vez amigo de Schusseim y enemigo del industrial presidente del club de fútbol), R.D.

Pero hete aquí que Schusseim, váyase a saber por qué, quitó el texto de su muro.


ADDENDA

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Hay un sitio increíble llamado http://laverdadnopuedeserignorada.com/. Su  autor dice llamarse Artem Reshetnyak ser ucraniano de 30 años y residente en Argentina desde el fatídico año 2001 y haber utilizado hasta 2l año 2015 el seudónimo “Aldo Andonegui”. También afirma ser de oficio joyero, de afición, putañero, y se jacta de no pagar impuestos. Provoca perplejidad que esté suelto y, sobre todo, que su sitio –que calumnia a troche y moche– no haya sido cerrado. Reshetnyak / Andonegui o como quiera que verdaderamente se llame dice haber integrado el Partido Liberal Libertario (que, denuncia, habría sido luego cooptado por la CIA) y de ser enemigo de “Jaime” Stiuso y de Héctor Alderete, editor del sitio sépico SEPRIN (por Servicios Privados de Inteligencia: a confesión de partes, relevo de pruebas).

En un lenguaje que lo identifica como miembro o ex miembro de los servicios de inteligencia (de aquí o de Kiev: nadie que no sea un nazi diplomado –como Cecilia Pando o Etchecolatz- habla de “guerrilleros terroristas pertenecientes a las organizaciones subversivas”), dicho sitio publicó el 25 de marzo una nota con un título tremebundo (“Ex ESMA: Organizan una orgía con niñas para festejar el golpe de 1976”) y un contenido que no le va en zaga.

Joaquín Pomponi,condenado a 11 años de prisión
Afirma A.R. que el día anterior –es decir el 24 de marzo y a modo de conmemoración de 41º aniversario del golpe de Estado que marcó a fuego la historia nacional– en ese sitio de memoria en lo que acaso haya sudo el más grande de los centros clandestinos de detención durante la dictadura exterminadora, tuvo lugar una “depravada orgía sexual mezclada con los ritos esotéricos y la magia sexual de la Antigua India. (…) con participación de menores”, puntualmente, afirma, de “una docena de niñas vírgenes, todas de 12 años de edad”  que “fueron sodomizadas como parte de un antiguo ritual y después las han subastado siendo aún vírgenes por vía vaginal al mejor postor”.

Agrega con calenturienta imaginación que la partusa fue organizada por D.L., el chef de la Casa Rosada, y su amiga y socia M.J.C., también experta cocinera además de arqueóloga especializada en la antigua India. Según el afiebrado redactor, desde que habría sido violada nada menos que por el almirante Emilio Massera, M.J.C. quedó con una fijación con el sexo anal. Siempre según A.R., la pareja se dedica, con la fachada de la haute cousine, a “conseguir chicas de todas las edades” y de “todos los niveles sociales, desde villeras hasta niñas” de la aristocracia, de Recoleta, “por lo general vendidas por su propios padres” (sic). Y las ofrecerían a sus distinguidos comensales.

Agrega que las chicas se piden a través de “un código encriptado y camuflado con el nombre de un plato del menú de la cocina de la Casa Rosada” y que una vez que los estruprosos comensales tienen en su poder las niñas, las llevan a un hipersecreto salón ubicado debajo de la Pirámide de Mayo al que se llega por “un pasillo subterráneo” que “parte de la Casa Rosada”.

Sigue escribiendo el ucraniano de mente hirviente que “cada nombre del plato del cocina tiene un significado encriptado que se refiere “a una niña de tal edad, de tal clase social, y a muchos otros detalles relevantes mas”.

“… Por ejemplo, cuando (…) pide una ‘napolitana con fritas’, D.L. ya sabe que ‘quiere una niña rubia virgen de 10 años y se la consigue’. O cuando alguien solicita ‘la salsa de tomate de la napolitana’ significa la sangre por sodomía violenta, o sea que quieren una niña para desgarrarla por el ano.”

Lo más chiflado quizá sea que la mencionada arqueóloga/cocinera, M.J.C. (que evidentemente conoce al calumniador, porque lo acusa tanto de demente como de garronero por haberse acostumbrado a comer gratis en el desaparecido restaurante Tarquino de la calle Rodríguez Peña, propiedad del chef D.L.) le responde en Facebook, tomándoselo para el churrete:

“Hoy un ministro pidió una fideua. Parece que quería un enano pijudo”.

A lo que el supuesto ucraniano, ya destornillado y elevando la apuesta, le responde:

“Lo de la selva africana significa negritas de la villa de apenas 2 o 3 años de edad”.

Pareciera que ya no se puede ir más allá, pero la arqueóloga/cocinera, siguiéndole el tren, agrega más adelante: “Una paella es cuando piden minas con la cotorra sucia (…) un bife grasoso es una gorda (…) un puchero, minas que lloran cuando les dan (…) y cuando piden porotos es que le gustan las que tienen el culo sucio”.

Surrealismo puro. Soez pero revolado, como una cancion de Luis Almirante Brown. Y es que según comentó Schussheim, que conoce a la señora, ésta tiene mucho sentido del humor. Respecto al chef, ustedes saben que me cuesta elogiar a nadie vinculado con el poder amarillo, pero hete aqui que el hombre fue vituperado por Fabián Doman por el mero hecho de que osó cobrarle una comida tratándolo como a cualquier otro comensal. Lo que, de por si, me predispone bien hacia él.

Pero A.R… bate todas las marcas. Es un obseso sexual que ha de excitarse escribiendo guarradas, como se deduce de un sumario paneo por los tñitulos de las notas que publicó, algunas antiguas, que él mismo admite son muy “bizarras”:

– Macri violó a Violetta
– Aníbal Fernández y su pasión por las niñas
– La depravada orgia de lesbianismo entre Malena Galmarini y su hija.
– La lujuriosa vida de la presidenta de todos y todas.
– A los de UNEN (por la fenecida alianza entre Elisa Carrió y Fernando Solanas. N. del E.) los une la perversión y la violación de menores.
– Lali Esposito: una historia de eterna violación. Carlos Zannini la violaba de niña.
– Juanita Viale fue abusada por Víctor Hugo Morales.
– Estela de Carlotto y su participación en la desaparicion forzada de personas.
– Otra vez violaron a Florencia Kirchner. Sergio Massa fue el hombre.
– Ángeles Rawson: la mató su madre junto con el padrastro tras discutir por un cliente.


A MODO DE EPILOGO

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Tan desaforado es todo, que pienso automáticamente en una especie de epígono del Apollinaire de “Las once mil vergas” (según Picasso, el mejor libro que leyó) una parodia de la leyenda de “Úrsula y las once mil vírgenes” (en francés hay similitud entre verges -verga- y vierges -vírgenes-) que también se tomó para la chacota Enrique Jardiel Poncela al escribir su “Pero… ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?”

Pero enseguida me asalta la duda. ¿Y si la publicación del despropósito sobre la supuesta orgía realizada en la EXMA y el tráfico de niñas a través del menú del restaurante de la Casa Rosada no fuera más que una cortina de humo para ocultar, difuminar, la historia puesta en primer plano por Schusseim?

Cuando un rumor no se puede silenciar, lo que dice el manual (tanto el de Durán Barba como el de los especialistas en “propaganda negra” y “periodismo de guerra”) es aumentarlo, descarrilarlo, agigantarlo hasta el despropósito, de modo de volverlo inverosímil.

Y el ucraniano de cerebro limado por su furibundo anticomunismo y su desbordada imaginación lasciva puede ser el vehículo ideal.

Entonces volvemos a Schusseim, que reconoce tanto estar convencido de la veracidad de lo que escribió como de carecer de pruebas para ponerle a la historia nombres y apellidos.

Y nos queda resonando un castizo refrán: “Cuando el río suena, agua trae”. Y a veces también trae piedras.

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