Deudores
Desde hace décadas sabemos que la deuda es una pesada carga para el país, nos condiciona, nos empobrece, favorece más la especulación y la fuga de divisas que a la producción o la infraestructura.
Y ahora vuelve. De la mano de un gobierno alineado con el capital financiero internacional pero particularmente con el estadounidense el endeudamiento público y privado resurge como un mal sueño, la deuda total contraída desde el diez de diciembre supera los 38 mil millones de dólares. La deuda pública se incrementó ya un 17 % y todo indica que va a seguir creciendo. El gobierno propone salir del estancamiento con inversiones aunque hemos visto que en estos meses ha crecido la fuga de divisas a la par de la deuda y las inversiones que anuncio recientemente el gobierno en su mayoría se planificaron con el anterior gobierno, es decir que solo uno de cada tres dólares es atraído por las políticas actuales.
Si se observa la composición empresaria, social y societaria de la alianza de gobierno es natural preguntarse si el camino del endeudamiento al cual debemos entre otras cosas las brutales medidas de ajuste actuales, es un camino de soluciones o simplemente de oportunidades de enriquecimiento para quienes hoy se alinean en el poder. Bancos, constructoras, importadores, empresas hegemónicas, la clase más rica son los cultores y promotores de tomar préstamos con la promesa de dar trabajo y bienestar a la enorme mayoría que no seremos ni más ni menos que los endeudados, los que tendremos que ofrendar ppr años salud, educación, bienestar al insaciable dios molok de la deuda.
Ixx, jul2016
