Caso Nisman - La cosa y la causa...Como si Como si

Clarín publica acá: http://www.clarin.com/politica/mujeres-Nisman-cocucci_0_1319869356.html
una nota que al dís siguiente ya no está disponible,
Curioso porque el editorial de la fecha del editor dice que "Hay una mezcla espesa de recursos insuficientes, probable impericia, intereses parciales, operaciones de prensa y maniobras deliberadas para desviar la atención de los investigadores y del público."
Como si en la "mezcla" del Sr. ¿Blanck? no tuviera nada que ver la cadena de medios para la cual opera/trabaja y para concluir con que nada menos que la política tiene la culpa. Y aquí tiene algo de razón. Pero no se culpe al concepto que él menciona de política, porque hay que incluir en esta política a todos los actores.
IXX-mar2015




Clarin.com
Política
14/03/15

Rubias y morochas, las 8 mujeres del caso Nisman


La muerte del fiscal

La fiscal Fein las citó a declarar. Algunas trabajaban con él en la misma fiscalía y otras hacían presencia en boliches, donde lo habrían conocido. Mirá las fotos.
Nisman en Cancún con Florencia Cocucci
Nisman en Cancún con Florencia Cocucci
Mujeres: rubias, morochas, voluptuosas, bellas. Todos los ojos que siguen el caso Nisman, ahora apuntan al costado femenino de esta causa. Es que la fiscal, Viviana Fein, citó a ocho mujeres que declararon sobre su relación con Alberto Nisman. Algunas de ellas trabajaban en la misma fiscalía y otras hacían presencia en los boliches Rosebar y Shampoo, donde habrían conocido al fiscal de la causa AMIA.
La primera en aparecer fue Florencia Cocucci, una modelo de 25 años nacida en Mar del Plata. Al parecer, conocía al fiscal desde septiembre de 2013. Coincidieron en una discoteca y se cayeron bien. Algunos apuntan a que mantenían un relación sentimental, aunqueella lo niega todo. Hay fotos de ellos juntos en Cancún, México, aunque la modelo insiste en que fue pura casualidad ese encuentro.
Florencia Cocucci (25)
Otra mujer que también habría conocido en uno de los boliches es la modelo de la agencia de Leandro Santos Constanza Antonaci, de 23 años. Todavía no se sabe qué fue lo que declaró ante Fein.
Constanza Antonaci (23) 
Nisman trabajaba con varias mujeres: Magalí Dietrich (25), María Victoria Buigo (23), Felicitas Mas Feijoo (27), Marina Pettis (39) y Yamila de Priete (26). Todas ellas continúan trabajando para la UFI-AMIA, el organismo encargado de investigar el atentado ocurrido el 18 de julio de 1994. Las cinco fueron citadas por Fein para declarar en calidad de testigos.


María Victoria Buigo (23)

Todas conocían de cerca las actividades de Alberto Nisman, pero la más “comprometida” sería Yamila, ya que -al igual que Cocucci- aparece en fotos con el fiscal en las playas de Cancún. Ahora las secretarias desaparecieron de las redes sociales. Sus cuentas de Twitter fueron cerradas y mantienen el acceso a su perfiles de Facebook lo más restringido posible. Buscan el anonimato y estar alejadas de los medios. Incluso, varias fotos fueron eliminadas.

 Yamila de Priete (26)




Clarin.comPolítica15/03/15

Oscuro juego en la muerte de Nisman

Escenario
 Una jueza que juega fuerte. Sandra Arroyo Salgado, ex mujer de Nisman. Sostiene la hipótesis de homicidio del fiscal.
Julio Blanck
Salvo la certeza de la muerte, de la que esta semana se cumplen dos meses, casi todo es confuso, impreciso, incierto, en el caso del fiscal Alberto Nisman. Hay una mezcla espesa de recursos insuficientes, probable impericia, intereses parciales, operaciones de prensa y maniobras deliberadas para desviar la atención de los investigadores y del público. Y, sobre todo, la desoladora impresión de que las necesidades políticas se anteponen a la búsqueda de la verdad, si esta fuera posible.
Contribuye a este cuadro de situación la nauseabunda campaña contra la figura de Nisman, basada en ventilar aspectos reales o supuestos de su vida privada. Es un martilleo sistemático ejecutado con aires de frivolidad farandulera o de súbito interés periodístico, a través de medios y personajes que orbitan en el muy bien lubricado universo multimediático oficialista. Se trata de destruir la imagen de Nisman para desacreditar su arriesgada acusación a Cristina, por el supuesto encubrimiento a Irán en el ataque a la AMIA.
En este contexto, construido con premeditación y alevosía, los lentos avances y retrocesos en la investigación aparecen como contradicciones insalvables que empujan la causa hacia una temida indefinición permanente. Pero en algún caso también esas contradicciones son parte de la imaginería de la confusión. 
Así por ejemplo, esta semana se comentó en altas fuentes del Palacio de Justicia que las pericias oficiales por la muerte de Nisman y el informe de los peritos contratados por su ex mujer, la jueza Sandra Arroyo Salgado, no serían tan divergentes entre sí como se las pretendió mostrar. 
Los peritos de Arroyo Salgado concluyeron que Nisman había sido asesinado. La investigación oficial que lleva la fiscal Viviana Fein todavía no logró sustentar su tesis inicial de suicidio. ¿Dónde está la raíz de semejante diferencia? Al parecer, los peritos forenses –que dependen de la Corte Suprema pero tienen absoluta autonomía funcional– habrían llegado a conclusiones suficientes como para hacer tambalear la versión de muerte por suicidio. Pero algunas precisiones de ese trabajo pericial no estarían siendo consideradas en profundidad y se mantendrían bajo un cono de reserva. 
Quizás haya razones de orden procesal que así lo aconsejan. O necesidades de tipo político. Son cuestiones que seguramente debe sopesar la laboriosa fiscal Fein. Y quizás las consulte con su interlocutora habitual, la procuradora kirchnerista Alejandra Gils Carbó.
Hay demasiada gente interesada en embarrar la cancha. El diario La Nación informó que una semana atrás, en coincidencia con la difusión del informe de los peritos de Arroyo Salgado, recibió una versión falsa de un informe del mismo origen pero con conclusiones diferentes, que ponían en cuestión la afirmación del asesinato. 
La operación fue revelada por el mismo diario este jueves, junto con la primicia sobre los detalles de la mecánica de la muerte de Nisman según el informe del equipo de peritos que encabezan Osvaldo Raffo, Daniel Salcedo y Julio Ravioli. Allí se describe la hipótesis de que el fiscal estaba con una rodilla en el piso, en el baño de su departamento, cuando el asesino le disparó en la cabeza. 
El viernes, Clarín reveló que según ese mismo informe, el cuerpo de Nisman habría presentado claros signos de haber sido arrastrado de un brazo hasta ser acomodado en la posición en que fue encontrado por su madre y por los custodios policiales que estaban encargados de su seguridad. Un juez que sigue con interés los detalles de este caso afirmó que la conducta de los policías en aquel 18 de enero puede calificarse como “zona liberada o cuando menos un encubrimiento seleccionado”.
Nada de esto está comprobado con fuerza legal. Son conclusiones de parte que ni la fiscal Fein ni la jueza Fabiana Palmaghini han hecho suyas, al menos todavía. Pero marcan con fuerza un escenario que desde otros sectores se trata de borronear.
Las acciones de la jueza Arroyo Salgado apuntarían a poner en el centro de las sospechas por el presunto asesinato de Nisman a Diego Lagomarsino, el colaborador informático del fiscal, a quien dijo haberle prestado la pistola calibre 22 de la que salió el balazo mortal.
Lagomarsino ya había sido transformado en principal sospechoso por la Presidenta cuando giró sorpresivamente en enero de la hipótesis del suicidio a la del homicidio, sin pruebas pero sin dudas según sus palabras de entonces. Después esa línea fue abandonada por el Gobierno. Ahora, llamativamente, la retoma Arroyo Salgado. 
Fue la ex mujer de Nisman quien pidió el allanamiento de la casa de Lagomarsino buscando datos en sus computadoras, cincuenta días después de la muerte de Nisman. También fue ella quien solicitó que se investigue si su ex marido tenía una cuenta bancaria en común con Lagomarsino, en un banco internacional con oficinas en Puerto Madero.
El abogado de Lagomarsino contestó con una declaración que pareció una advertencia: admitió que su defendido no había revelado datos patrimoniales de Nisman en su primera declaración judicial “en homenaje a la memoria” del fiscal. Pero que si lo citaban por este asunto daría esos datos “con enorme precisión”.
Maximiliano Rusconi es el muy cotizado abogado de Lagomarsino. Quienes frecuentan el edificio de Tribunales sostienen que es “demasiado caro” para un cliente como el técnico informático. ¿Quién le paga? Rusconi ya se encargó de explicar que sus honorarios serían poco más que simbólicos, porque conocidos comunes le habían pedido defender a Lagomarsino. 
Para observadores judiciales esto sigue siendo extraño, dentro de una incógnita mayor: ¿cuál era el verdadero papel de Lagomarsino en la fiscalía especial del caso AMIA que conducía Nisman?
También resultan enigmáticos algunos de los pasos que está dando la jueza Arroyo Salgado, que actúa con llamativa frialdad y dominio de la situación. Si bien se coincide con que las características de la escena de la muerte y la personalidad de Nisman no encajan en absoluto con la hipótesis del suicidio, tampoco estaría claro cuál habría sido el móvil del homicidio. 
“Si no se determina el por qué del homicidio o del suicidio todo queda en la nebulosa”, dice un magistrado que lidió con causas enmarañadas en décadas de carrera. 
Mientras tanto el abundante costo político sigue recayendo sobre el Gobierno y sobre la Presidenta. De allí la urgencia porque la denuncia de encubrimiento por el ataque a la AMIA quede cerrada. El fallo inicial del juez federal Daniel Rafecas va en ese sentido, pero la apelación del fiscal Gerardo Pollicita ante la Cámara Federal está en trámite. El juego de presiones sobre los camaristas federales es fabuloso, según trasciende abiertamente en fuentes judiciales.
Sin embargo, la muerte de Nisman no es algo que pueda clausurarse fácilmente. 
A través del jefe de Gabinete Aníbal Fernández, que está manejando con prudencia y habilidad discursiva la postura oficial en el tema, el Gobierno hizo saber que está preocupado por los cruces entre Arroyo Salgado y la fiscal Fein, porque ponen en “pésima situación” a la causa. 
Aníbal relativizó la consistencia del informe de los peritos de parte que determinaron el asesinato y respaldó el trabajo de la fiscalía que lleva el caso. Está claro que todo cuestionamiento a la morosa investigación de la fiscal Fein afecta la posición del Gobierno. 
Por cierto los líderes de la oposición, empezando por los precandidatos presidenciales, tampoco ponen en demasiada dificultad esa carrera del kirchnerismo hacia la neutralización del tema como fuente de daño político. 
Una diputada opositora de alto perfil recordaba, en una conversación privada, palabras dichas en el comienzo de este trágico caso por el reconocido filósofo Santiago Kovadloff: “Que los candidatos quemen el manual del marketing”. Nadie lo hizo. 
“Todos seguimos mirando los números. Y si la gente quiere Disney les vamos a dar Disney” agregó la legisladora con amargura, refiriéndose a quienes se aprestan a dar muy pronto la batalla electoral por el poder político.
Es como si el caso Nisman fuese apenas un insumo más de la campaña, a ser usado o dejado en segundo plano según la conveniencia del momento. Como si a nadie le resultase conveniente asomarse al costado oscuro de la Argentina que la muerte de Nisman insinúa con ferocidad, y mucho menos a afrontarlo. 
También eso habla de la calidad política que supimos conseguir. 

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