De la caza recolección a la agricultura
El almacenamiento de alimentos
El presente artículo pretende confrontar algunas teorias que intentan explicar la administración del excedente de producción, su función y organización a partir de las evidencias arqueológicas encontradas hasta el presente.
Textos fuente[1]:
El presente artículo pretende confrontar algunas teorias que intentan explicar la administración del excedente de producción, su función y organización a partir de las evidencias arqueológicas encontradas hasta el presente.
Textos fuente[1]:
1) “¿Qué sabemos realmente sobre el almacenamiento de alimentos, excedentes y festines en las comunidades preagrícolas?” de Ian Kuijt
2) “La prueba está en el budín. Los festines en los orígenes de la domesticación” de Brian Hayden
¿Cuál es el problema principal que plantean los autores y con qué evidencias avalan sus posturas?
En los textos referidos se aborda la cuestión de la producción de comida como un factor de relevancia para el desarrollo de las sociedades agrícolas. Existen numerosas pruebas de que otros tipos de sociedades previas al surgimiento de la agricultura también producían recursos con diferente intensidad en base a una amplia variedad de alimentos. Estos procesos son abordados por Kuijt y Hayden en un avance hacia la comprensión del pasaje de los grupos cazadores recolectores a las sociedades agropastoriles y finalmente al desarrollo de la agricultura.
Kuijt[2] cita a Smith (2001a, 16) al definir la producción de alimento como “proceso humano a largo plazo centrado en el control y manejo del ciclo reproductivo de las plantas, incluyendo la recolección, almacenaje y la plantación de las semillas reservadas”. De acuerdo con el autor, los investigadores en general coinciden en que la necesidad de almacenar alimentos surgió para garantizar la disponibilidad de víveres a mediano y largo plazo, esto les permitiría superar los cambios estacionales. Con esta finalidad se desarrollan métodos para procesar y almacenar los recursos. Para comprender estos precesos Kuijt propone distinguir tres factores principales: el almacenaje, excedente de alimentos y los festines.
El reconocimiento de las prácticas de almacenaje es complicado por la falta de registros, no todo método de preservación deja registros observables y puede haber gran diversidad de métodos de preservación. Otra dificultad es que algunas guardas ocurren fuera del lugar de asentamiento y es dificil establecer relaciones y por último que es complicado establecer comparaciones con técnicas utilizadas actualmente pues desconocemos si en el Neolítico se usaban prácticas distintas de las observables mediante el método etnográfico.
Otra dificultad es que en los sitios estudiados los rasgos son insuficientes y solo es posible hacer inferencias en base a unos pocos registros conservados.
Un signo que sugiere la posibilidad de preservar los recursos es la continuidad de permanencia en algunos asentamientos como son los casos observados por Bar–Yosef en el Natufiense temprano y tardío. Es de suponer que si los habitantes pudieron establecerse en un sitio por tiempo prolongado es probable que hayan descubierto maneras de preservar la comida para sobrevivir a lo largo de las distintas estaciones.
Si bien se han encontrado pocas evidencias directas de almacenamiento, hay muchas evidencias indirectas. En el período Natufiense se hallaron “un recipiente enlozado y varios pozos estucados que podrían haber servido como estructuras para almacenamiento bajo tierra” (Ofer Bar-Yosef 1998, 164). El incremento del sedentarismo en el mismo período es una indicación de que los habitantes eran capaces de reducir el riesgo alimentario estacional y gracias a esto podían permanecer por varias estaciones en un sitio.
Para el mismo período se han hallado hoces, morteros, manos y cuencos, que evidencian actividades de recolección y procesamiento de alimentos como legumbres, cereales, almendras y otras plantas. Esto debió estar relacionado – según el autor – a algún tipo de almacenamiento al menos de escaso alcance.
Es probable que por cuestiones metodológicas o de preservación no se hallan encontrado indicadores del almacenamiento en el Natufiense Tardío pero de cualquier manera, basados en los datos materiales no se puede aseguran la presencia del almacenamiento hasta 1200 años antes de comienzos del Neolítico y de los orígenes de la agricultura.
Al considerar el almacenamiento surge la pregunta sobre el excedente, para que se pueda guardar es imprescindible que haya un sobrante de producción más allá de la necesaria para satisfacer las necesidades inmediatas de subsistencia. Es necesario alcanzar un superávit de producción tal que permita sortear los cambios estacionales y sus problemas de escasez y que a la vez se pueda utilizar el sobrante para actividades de comercio, trueque o intercambio social de cualquier tipo.
Brian Hayden intenta dar una explicación al origen de la domesticación en su texto The proof is in the pudding[3]. Su planteo se basa en la importancia que tendría el festín como hecho social en las sociedades agro pastoriles tempranas. Intenta una explicación de la domesticación a través del festín y el uso de excedentes para reducir los riesgos.
Es destacable la importancia de las estrategias de reducción de riesgo en términos adaptativos y evolutivos de acuerdo a los planteos de Bruce Winterhalder y Douglas Kenneth entre otros. Aquí el festín opera como estrategia de reducción de riesgo en las sociedades trans-igualitarias y su práctica conduciría a desarrollar una economía política de la producción de alimentos y por último a la domesticación de plantas y animales.
Por reducción de riesgo se entiende una manera de estar prevenidos ante la fluctuación de la disponibilidad de alimentos así como también de reducción de riesgos de ataque y de no ser apto para la reproducción.
Hayden propone el modelo de domesticación a través del festín, en el cual sostiene que una serie de avances tecnológicos habrían facilitado la obtención de recursos y la acumulación, entre otros avances, destaca algunos avances en el ámbito de la pesca como son las redes, trampas, anzuelos, aparejos y tecnologías para la recolección y procesamiento que involucraban el machacado y el hervido. También se ha registrado procesamiento de nueces y almacenamiento del excedente.
Las estrategias del festín se habrían comenzado a utilizar en el Paleolítico superior y se volvieron más comunes en el Mesolítico o Epipaleolítico entre los sistemas trans-igualitarios, o sociedades que si bien no son igualitarias, aún tampoco está estratificadas.
Estrategias de reducción de riesgos
Los grupos humanos adoptan diversas estrategias para reducir los riesgos ante la escasez de alimentos, entre las bandas cazadoras recolectoras simples, suelen ser frecuentes la compartición, la territoraliedad, las alianzas regionales, la movilidad y la creación de enemigos comunes.
Meillassoux sostiene que previo al posible desarrollo de la agricultura ya debía haberse establecido alguna forma de propiedad privada o semiprivada y el almacenamiento.
Por su parte Wiessneer sugiere que entre los cazadores recolectores complejos se desarrollan nuevas estrategias de reducción de riesgo cuando la propiedad de las áreas de producción y la producción misma ya eran la norma. Las estrategias consistían en almacenamiento y manipulación de plantas y animales, entre las cuales se hallaban, trasplante, cultivo, bancos de almejas, almacenamiento de pescado, cultivo de roza y palo cavador -Jones (1969), Peacock (2002) y Williams (2006)-.
En base a datos etnográficos, Hayden compara las conductas de comunidades en grupos trans igualitarios en los que las familias mantienen lazos que les permiten sobrellevar las crisis de bienes y crisis de escasez. Las familias más ricas habrían mantenido redes más extensas, con gran esfuerzo pero que por otra parte les daba más flexibilidad ante las fluctuaciones. Las elites habrán utilizado estrategias que incluían rituales, intercambio y lazos de parentesco a fin de establecer alianzas de defensa y formar pareja. Hay una clara diferenciación entre las estrategias de los poseedores de excedente y las utilizadas por grupos que no disponen de los mismos o tienen un excedente mínimo.
El festín
Como estrategia de reducción de riesgo el festín fue utilizado a partir del excedente productivo. En ciertas áreas ecológicamente favorables se pudo llegar a producir excedente gracias al manejo de explotación de tipos de reproducción rápida, tales como algunas especies de peces, gramíneas y nueces. El excedente puede no ser solo producto del almacenamiento, a corto plazo producto de la caza, también puede implicar la transformación del excedente como ganado en pie. Otro estudio etnográfico, en este caso de Falvey (1977) indica que la estrategia de cría de ganado alimentado con el excedente de cultivo es utilizada en Tailandia como medio de ahorro. Esta es una manera de transformar el excedente de alimentos en otra forma de bienes, servicios, deudas o relaciones provechosas, en este sentido se devela también de las estudios etnográficos en el sudeste asiatico, se utilizan las fiestas para crear redes sociales entre las sociedades tribales trans igualitarias de las montañas. Estas redes sirven no solo para afrontar la escasez, sino también para fortalecerse ante los conflictos políticos frecuentes. Las redes sociales permitirían a las sociedades familiares sobrevivir en ambientes de fluctuaciones constantes en la provisión de su subsistencia. En ellas es endémico el conflicto y las alianzas son la mejor manera de prevenir los males que los acosan.
El festín es una manera de entrelazar los grupos y la fuerza de una red se mide a por la magnitud y suntuosidad que demuestra en las celebraciones. En la reciprocidad del intercambio se establecen alianzas se crean deudas, uniones de poder. La necesidad de brindar estos agasajos lleva a una mayor necesidad de acumulación y genera presiones para aumentar la productividad alimentaria en las sociedades en funcion de ya no solamente mantener la susbsitencia sino de satisfacer las necesidades sociopolíticas de poseer mas ganado como reserva, esto también es observado en sociedades actuales de norteamerica, polinesia, africa del este o sudeste asiático en las cuales se pone de manifiesto la necesidad de crear una economía política a fin de reducir el riesgo por medio de estrategias como el festín.
En resumidas cuentas la domesticación sería producto de la necesidad de aliarse para disminuir el riesgo y el incremento de la producción habría sido imprescindible para dar los festines que ayudarían a formar dichas alianzas.
Consideraciones finales
La teoría de Hayden es criticada por Kuijt y otros, como es el caso de Smith (2001), quien destaca dos objeciones, primero que las primeras plantas y animales domesticados no representan bienes de prestigio y en el periodo directamente anterior a la domesticación no se observan evidencias claras de diferenciación social sistemática o de desigualdad social, lo cual no está documentado y además critica los modelos etnográficos utilizados porque ocurren en contextos sociales donde no solo coexisten procesos de competencia sino integrativos y competitivos. Kuijt cuestiona la falta de evidencia arqueológica sobre los festines y la falta de adecuación de las publicaciones que no consideran la adecuación potencial de casos de estudio específicos a ejemplos etnográficos de festines.
En ambos textos se trata de comprender el proceso de surgimineto de la agricultura y se lo analiza a partir del superávit, el almacenamiento de alimentos y los festines. Debido a la falta de evidencias arqueológicas que puedan sustentar lo orígenes de estas conductas en las comunidades de cazadores recolectores complejos estos temas están en discusión en el presente.
IXX (2011)
[1] Current Anthropology, Volumen 50, Número 5, octubre de 2009. Rethinking the origins of agriculture. Selección de artículos traducidos para uso exclusivo de la cátedra Fundamentos de Prehistoria del Departamento de Antropologia de la Facultad de Filosofía y Letras, UBA.
[2] Ian Kuijt. 2009. What Do We Really Know about Food Storage, Surplus, and Feasting in Preagricultural Communities? En Current Anthropology 50: 641-644. Rethinking the Origins of Agriculture.
[3] Brian Hayden. 2009. The proof is in the pudding: feasting and the origins of domestication. En Rethinking the Origins of Agriculture. Current Anthropology 50: 597–601.