Botana I - Salvadora, Botana, Siqueiros
Cuando la pintura se mezcló con la novela
Natalio Botana, David Alfaro Siqueiros y su mural “Ejercicio Plástico”, constituyen cada uno, una novela. Al mezclarse las tres en un entramado de hechos absolutamente reales, el relato deviene apasionante.
Por Gustavo Rivas
EL PERIODISTA
Natalio F. Botana era uruguayo y desde joven se había radicado en Bs. Aires. En 1915, con 27 años funda un diario que marcaría rumbos en el periodismo
escrito. Crítica, cuyo nombre ha sido retomado después de medio siglo por el de Jorge Lanata, fue el primer periódico sensacionalista argentino y la
innovación no fue neutra en resultados: al poco tiempo era el de mayor circulación con 300 mil ejemplares y para 1927 alcanzaba el millón. No era la única
razón de semejante éxito: insertaba notas de George Bernard Shaw y Albert Einstein . Entre los nacionales escribían: Roberto Arlt, Homero Manzi, Enrique y
Raúl González Tuñon y César Tiempo (Israel Zeitlin). El joven Jorge Luis Borges publicó allí los capítulos su Historia Universal de la Infamia. Fue el primer
diario que promovió los “periodistas estrella” y formó cronistas especializados. Fletaba aviones hacia donde estaba la noticia, incluía fotos grandes,
muchos dibujos, páginas color, suplemento deportivo y revista. Un precursor, aunque con algunos aspectos negativos; según se dice, extorsionaba a los
políticos y hombres de negocios que le ofrecían flancos a su garra informativa. Su fortuna incluía el edificio de 7 pisos en Av. de Mayo, entre otras
propiedades y usaba tres Rolls Royce (en uno, se mató en 1941). También poseía en Don Torcuato la casa quinta Los Granados con 18 Has de parque y
una mansión de 30 habitaciones. Tenía zoológico, estudio de cine y el escenario de este relato: una bodega subterránea. Entre sus huéspedes extranjeros
se recuerda a Romano Mussolini (hijo de Benito) Federico García Lorca y el muralista David Alfaro Siqueiros.
EL PINTOR
Éste había nacido en Chihuahua en 1896. Adhirió de muy joven al socialismo y participó desde 1910 en la revolución contra Porfirio Díaz. Actuó en la
revolución rusa de 1917, rotando entre Moscú y París desde 1919 al 21; organizó sindicatos y en 1924 se afilió al P. Comunista de su país.
En 1936 luchó del lado republicano en la revolución española y aplaudió las de China y Cuba. Stalinista consumado, participó en 1940 del asesinato de
León Trotzki en Méjico. Sufrió cárcel y persecuciones; en 1929 se exilió en Uruguay. Sin embargo, su actividad principal no era la revolución: junto con
Diego Rivera y José Clemente Orozco, integró el celebre terceto de muralistas mejicanos que alcanzaron fama universal.
En septiembre de 1932, pinta en Los Ángeles el mural “La América Tropical” con marcado tinte revolucionario, que lo expone al peligro de arresto. En esa
complicada situación, Victoria Ocampo lo invita a Argentina para dictar 3 conferencias, lo que acepta de apuro y así sale del paso. Sólo dictó la primera,
pues su contenido revolucionario alertó al Presidente, Gral. Justo y nuevamente quedó en problemas. Ahí se unen ambas historias para alumbrar la tercera:
Botana le ofrece refugio en Los Granados y le encarga pintar un mural en el sótano- bodega. Allí va Siqueiros con su esposa Blanca Luz Brun, intelectual y
comunista uruguaya.
EL MURAL
La bodega era un túnel abovedado de 6,71 por 3,5 m. Allí Siqueiros se encuentra ante un dilema profesional y de conciencia: ¿cómo pintar un mural en la
oscuridad de un sótano, cuando por esencia debe estar a la vista del gran público? Pero no sólo lo hizo sino que lo concibió de tal modo que es el único en
toda su obra, no basado en temas revolucionarios. Paradojalmente, el mural fue revolucionario, no sólo en cuanto a la técnica empleada, sino en su
concepción cinética y el inteligente aprovechamiento de la perspectiva múltiple. Lo que constituía una dificultad -las formas curvas de la bóveda- las usó
para adaptarle sus figuras e integrarlas de modo que logró con el conjunto, el símil de un tubo vidriado en el fondo del mar, desde el cual el espectador
percibe su movimiento. No utilizó pinceles sino aerógrafos; fue una innovación técnica de avanzada. Por esos motivos y por la historia que siguió al mural,
hoy despierta interés en todo el mundo, especialmente en México.
A lo largo del mural, diseminados entre peces y plantas marinas, el autor plasmó algunos desnudos femeninos de gran belleza, tomando como modelo a su
esposa uruguaya. Pero ella no posaba allí sino que se basó en fotos. La razón es sencilla; no estaba sólo, ya que contaba con la colaboración de algunos
“ayudantes”: Lino Eneas Spilimbergo, Antonio Berni, Juan Carlos Castagnino y el uruguayo Enrique Lázaro. Como toda la obra había sido una
experimentación de formas, luz, color y movimiento, lo bautizó “Ejercicio Plástico”.
Corroborando el título, esta nota no sería completa sin algunos ingredientes anecdóticos que engarzan en la singular trama.
DE NOVELA
Dado que no convenía exponer a Blanca Luz en medio de tantos hombres, ella se entretenía placenteramente en los altos de la mansión ….con Botana. Ese
esparcimiento habrá ayudado a Botana a distenderse del clima tormentoso que había rodeado su desgraciado matrimonio con Salvadora Medina Onrubia.
Periodista como él, dramaturga, anarquista y espiritista, dirigía el periódico La Protesta. Un día le confesó a su hijo de 17 años que Botana no era su padre.
El muchacho se suicidó delante de sus hermanos y de ahí en más, ella se hizo adicta a la morfina; él, al opio.
Terminado el mural, Siqueiros participa de un acto con trabajadores comunistas y expulsado del país, vuelve a N. York. Pero solo: su esposa se quedó con
Botana. Después Blanca Luz se hizo peronista pero a raíz de sus roces con Evita emigró a Chile. Fue quien ayudó a Guillermo Patricio Kelly en su legendaria
fuga disfrazado de mujer. Ella también “se transforma”: ya en Chile se convierte en furiosa anticomunista a tal punto, que se vistió de luto cuando asumió
Salvador Allende en 1970. Termina fanatizada con Pinochet y allí a los 80 años fallece en 1985.
Después de 1941 el imperio Botana se desmoronó rápidamente. En 1945 Roberto Noble funda Clarín, que vino a ocupar su espacio.
La quinta Los Granados pasó por varios dueños. Uno fue Álvaro Alsogaray y se dice que su esposa -Edith Gay- hizo tapar con cal las figuras más
“insolentes” del mural; su familia lo niega.
PEREGRINAJE
El último dueño fue Héctor Mendizábal quien en 1988 hizo desmontar la obra. La técnica consiste en adelgazar las paredes de 60 a 2 cm, luego aplicándole
una oblea de resina de alta resistencia, lo cortaron en 7 partes, con un costo de un millón y medio de dólares. Era negocio: el mural valía mucho más pero
los tiempos no dieron y Mendizábal – fundido- terminó vendiéndolo en U$S 820 mil a la sociedad uruguaya Dencanor. Por si faltara otro ingrediente
político, en Diciembre de 2001 De la Rúa, lo hace declarar por Ley “patrimonio artístico nacional”, pero al asumir Duhalde, la vetó ¿raro no?
Mientras tanto, los acreedores de Mendizábal sosteniendo que Dencanor era una empresa fantasma suya, embargan el mural desarmado y allí empieza la
otra historia de este protagonista singular: el mundo habla de él y muy pocos lo han visto. Desde los 90 permaneció desarmado dentro de un container a la
intemperie en una playa de camiones de San Justo, deteriorándose mientras duraba la batalla judicial.
La Presidenta Cristina Kirchner se ha ocupado personalmente de la obra y logró, con autorización judicial su traslado a la centenaria Aduana Taylor,
donde lo visitó recientemente con el Presidente Felipe Calderón y el magnate mejicano Carlos Slim. Él contribuye con los gastos de restauración junto a los
argentinos Carlos Pedro Blaquier y Paolo Rocca.
FINAL EVITABLE
Pese al mal trato el mural se salva, según lo ha dicho su restaurador mejicano Manuel Serrano y en cuatro meses podrá finalmente ser admirado por el
público. Pero su historia -que nos recuerda la del cadáver de Evita- talvez no termine allí y su descanso definitivo se vea postergado por nuevos avatares.
Planean llevarlo al exterior en exposición itinerante y un destino muy apetecido es Méjico. Cuidado; no olvidar que a Argentina no se la respeta como
antes y nos podrían despojar “legalmente” del célebre mural. Por ejemplo, mediante un nuevo embargo. Señores legisladores: asegúrense que la
expropiación proyectada sea con la cláusula de no salir jamás del país. Y que por fin, el ajetreado mural pueda descansar.
http://www.eldiadegualeguaychu.com.ar/cuando-la-pintura-se-mezclo-con-la-novela/
