No importa nada. No nos importa nada como sociedad. Hablo de la opinión de las mayorías, esas que eligen con su voto el rumbo, el destino de un país y aunque me duela decirlo, también de un pueblo. ¿Pero por qué ser tan trágico, si se trata únicamente de una elección? Porque estamos en Argentina, porque la historia nos han enseñado con malos modos que el aletear de una mariposa acá sí desata tempestades. Allí están los degüellos de las guerras montoneras, los fusilamientos de León Suárez, Ezeiza... Tanta sangre derramada como ahora el caso Maldonado y a las mayorías no les importó, como parece no importarles su atención médica o sus jubilaciones, como parece que dan por sentado que el trabajo flexibilizado es lo mejor para todos. ¿Quién va a trabajar en blanco cuando falte trabajo y haya que sobrevivir? ¿Quién te va dar un crédito? ¿Y quién va a bancarte cuando te dejen en la calle? La utopía que nos cuenta la tele es para otros lares, por eso vuelvo a destacar que estamos en ...